Gema Martín, nutricionista, desvela lo que debes saber sobre el huevo: "Nadie te contó esto"
"puede facilitar la entrada de bacterias".

El huevo es uno de los alimentos más completos que existen, pero la mayoría de la gente no sabe cómo tratarlo correctamente. El huevo destaca por su alta densidad nutricional. Contiene proteínas de alto valor biológico, es decir, aquellas que aportan todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita.
Además, incluye vitaminas como la A, D, E y B12, junto a minerales fundamentales como hierro, zinc y selenio. Su calidad es tal que organismos internacionales como la Fao (Organización de las naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), lo utilizan como estándar para medir la calidad proteica de otros alimentos.
A todo esto se suman sus grasas saludables, que contribuyen al desarrollo muscular y al buen funcionamiento del organismo, lo que lo convierte en un básico en cualquier cocina y dieta equilibrada.
Dónde y cómo conservar los huevos correctamente
La nutricionista Gema Martín, a través de su cuenta de Instagram ha compartido una guía práctica que desmonta errores muy extendidos y revela claves poco conocidas sobre su conservación, consumo y valor nutricional. Uno de los puntos tiene que ver con la forma de guardar los huevos. Según explica Gema Martín, la mayoría de personas los coloca mal sin saberlo.
Lo habitual es guardarlos con la parte ancha hacia abajo, pero esto es un error. En esa zona se encuentra la cámara de aire del huevo, por lo que lo correcto es colocarlos con la punta fina hacia abajo. De este modo, la cámara de aire queda arriba y el huevo se mantiene fresco durante más tiempo.
Otro fallo frecuente es almacenarlos en la puerta de la nevera. Aunque muchos frigoríficos incluyen una huevera en esa zona, no es el lugar más adecuado. La nutricionista recomienda guardarlos en su cartón original y en las zonas centrales del frigorífico, donde la temperatura es más estable. Las oscilaciones térmicas de la puerta pueden acelerar su deterioro.
Además, insiste en no lavarlos antes de guardarlos. La cáscara es porosa y actúa como barrera protectora; si se lava antes de tiempo, puede facilitar la entrada de bacterias. Lo ideal es limpiarlos justo antes de su consumo.
Descifrando el código de la cáscara
Otro aspecto clave que destaca Gema Martín es el etiquetado que está grabado en la cáscara y que poca gente entiende o hace caso a su significado. El primer número que aparece en la cáscara indica el tipo de cría de la gallina:
- 0: producción ecológica
- 1: gallinas camperas
- 2: cría en suelo
- 3: cría en jaula
¿Cuánto duran realmente?
Bien conservados, los huevos pueden durar entre tres y cinco semanas en la nevera. Pero hay que tener cuidado si los cocemos ya que su vida útil se acorta. En concreto, solo puede mantenerse en buen estado hasta una semana si se refrigeran adecuadamente como ha indicado la experta.
Si hay dudas para saber si un huevo sigue siendo apto o no para el consumo, Martín propone un truco muy sencillo para comprobarlo. Se trata de introducirlo en un vaso con agua. SI el huevo flota, indica que está en mal estado y no se debe consumir.
Esta recomendación no es casualidad ya que tiene una base científica y es que este fenómeno se debe a que, con el tiempo, aumenta la cantidad de aire en su interior, lo que reduce su densidad y por lo tanto flota.
