Los bagels: el producto de moda en Estados Unidos arrasa como nunca y, seguramente, esa fiebre pronto llegue a España
"Se avecina el auge de los bagels de alta gama", señala Ben Coley, editor de una revista que cubre la industria de la comida rápida.

Lo que hace unos años parecía un producto típico de ciudades como Nueva York se ha convertido ahora en una auténtica tendencia en todo Estados Unidos. Los bagels, ese pan redondo con agujero en el centro, están viviendo un boom inesperado, impulsado tanto por las redes sociales como por grandes inversiones millonarias.
Durante mucho tiempo, hacer bagels de calidad era complicado y poco rentable. Su proceso artesanal —fermentación lenta, hervido y horneado— hacía difícil producirlos a gran escala.
Pero eso ha cambiado. La tecnología, el auge del café para llevar y las nuevas formas de consumo han abierto la puerta a un negocio mucho más atractivo. "Se avecina el auge de los bagels de alta gama", señala Ben Coley, editor de una revista que cubre la industria de la comida rápida, al The New York Times.
De hecho, grandes firmas de inversión como Blackstone o Bain Capital, que ya apostaron por cadenas de comida rápida, están poniendo ahora el foco en este producto. "Cuando abrimos nuestra tienda número 20, de repente empecé a recibir correos electrónicos de todos los fondos de inversión de los que había oído hablar", explica Jeff Perera, cofundador de Jeff's Bagel Run ,
Uno de los ejemplos más claros es el crecimiento de nuevas cadenas como PopUp Bagels, que ha pasado de una sola tienda a decenas en apenas tres años. Su éxito se apoya, en parte, en el impacto viral en redes sociales, donde los vídeos de bagels recién hechos y rellenos han conquistado a los más jóvenes.
Hoy en día, los bagels ya no son solo un desayuno rápido. Hay desde los clásicos con queso crema hasta versiones más elaboradas con ingredientes como miel picante o combinaciones dulces. El famoso sándwich de bacon, huevo y queso se ha convertido en uno de los más vendidos, demostrando que este alimento puede ser también una comida completa.
Sin embargo, no todo es entusiasmo. Algunos advierten de los riesgos de que tanta inversión acabe afectando a la calidad del producto. La duda está en si estas nuevas cadenas podrán mantener el nivel artesanal mientras crecen a gran velocidad. Como señala una analista al diarioThe New York Times, la estrategia de expandir algo único puede salir muy bien… o fracasar por completo.
