Se huele conflicto: Estée Lauder demanda a la perfumista Jo Malone por poner su nombre en una colaboración con Zara
Eau de problème.
No nos lo olíamos, pero este jueves deja un gran titular en el sector de la belleza. Concretamente, en el de la perfumería, puesto que el gigante estadounidense Estée Lauder ha presentado acciones legales contra Jo Malone, su nueva línea de fragancias y la filial de la española Zara en el Reino Unido.
Es posible que el nombre de Jo Malone te suene si estás un poco puesto en el mundo olores: es una prestigiosa perfumista británica que en los 90 lanzó la firma Jo Malone London.
En 1999 se la vendió a Estée Lauder, conglomerado al que también cedió los derechos del nombre. Se mantuvo como directora creativa hasta 2006, pero ese año renunció.
Por contrato, tenía una cláusula restrictiva de no competencia durante cinco años y tenía prohibido utilizar el nombre Jo Malone con propósitos comerciales.
Una vez pasado ese plazo, la perfumista creó la marca Jo Loves, con la que el año pasado lanzó una colaboración con Zara. ¿Qué ocurre? Que en el envase ponía "Una creación de Jo Malone, fundadora de Jo Loves", recuerda la mencionada agencia. Y ahí ha estado la base de la demanda.
"Cuando la señora Jo Malone vendió la marca a Estée Lauder Companies en 1999, aceptó términos contractuales claros que incluían abstenerse de usar el nombre Jo Malone en contextos comerciales, incluida la comercialización de fragancias", ha señalado un portavoz del grupo estadounidense a Financial Times.
Desde Estée Lauder defienden que Malone recibió una compensación como parte del contrato y que el uso de su nombre en proyectos comerciales "socava" los términos acordados, por lo que tratan de proteger la marca en la que han "invertido y construido durante décadas".
La marca de fragancias Jo Malone se fundó a principios de los años 90 y se hizo popular por sus perfumes inspirados en la naturaleza y con flores británicas en sus ingredientes. Después creció con velas y productos de higiene y de baño.