Iñaki Urdangarin: "Hubo una condena desproporcionada y ejemplarizante. La justicia no fue igual para todos. Con otro apellido, nada de esto hubiera pasado"
El exmarido de la infanta Cristina recuerda el Caso Nóos, señala que no tuvo voluntad de delinquir y que la justicia no funcionó en su caso.

El 25 de febrero de 2012 habrá sido, sin lugar a dudas, uno de los peores días en la vida de Iñaki Urdangarin. Esa mañana de invierno descendió la rampa del juzgado número 3 de Palma entre protestas y abucheos para declarar por primera vez ante el juez Castro por el Caso Nóos.
Antes de entrar se dirigió a la prensa para pronunciar unas palabras: "Comparezco hoy para demostrar mi inocencia, mi honor y mi actividad profesional. Durante estos años he ejercido mis responsabilidades y he tomado decisiones de manera correcta con total transparencia"

"Mi intención en el día de hoy es aclarar la verdad de los hechos y estoy convencido de que la declaración de hoy contribuirá a demostrarlo", expresó Urdangarin, que posteriormente exculpó a la infanta Cristina y la casa real y cargó contra Diego Torres, el que había sido su socio.
Los años pasaron, la instrucción avanzó. Hubo juicio en 2016, con la infanta Cristina también en el banquillo. En febrero de 2017 salió la sentencia. La audiencia de Palma absolvía a Cristina de Borbón y condenaba a Iñaki Urdangarin a seis años y tres meses por estos delitos:
- Malversación de caudales públicos
- Prevaricación
- Fraude a la Administración
- Tráfico de influencias
- Dos delitos fiscales
En 2018 el Tribunal Supremo mantuvo los delitos pero rebajó la condena hasta 5 años y 10 meses. El 18 de junio de 2018 ingresó en la cárcel de Brieva, donde pasó 1000 días.
Un presente y un futuro con ilusión después un turbulento pasado
Ahora Urdangarin es un hombre libre que ha saldado la deuda con la sociedad. Cambió de vida radicalmente, lo que incluyó también su matrimonio, y publica un libro llamado Todo lo vivido en el que repasa toda su vida. Se calla muchas cosas, pero cuenta otras, incluyendo lo duro que fue su paso por la cárcel y cómo aquello desgarró a su familia y acabó con su relación conyugal.
Ahora es feliz con Ainhoa Armentia, está muy bien con sus hijos, mantiene un trato muy cordial con la infanta Cristina y está lleno de proyectos profesionales empezando por este libro y por una empresa de coaching llamada Bevolutive a la que dedica sus esfuerzos.

Mira ilusionado al presente y al futuro, pero la promoción de sus memorias le obliga echar la vista atrás y recrearse en momentos dolorosos. Entre ellos están todo lo que hizo mal y que le llevó a la cárcel. ¿Ha cometido errores? Dice que sí. ¿Cree que hubo justicia con él? No parece.
El exjugador de balonmano concedió una entrevista a ¡Hola!, revista cercana a la familia real y familia del rey, y sobre todo al rey Juan Carlos I, un exsuegro con el que se felicita la Navidad y para el que no tiene malas palabras.
Los errores que admite... y los que no
Señala que cuando recibió la sentencia fue como un "jarro de agua fría" y que sintió "tristeza e incomprensión". Añade que admitió que "si existieron errores administrativos, se quisieron subsanar, pero nunca se nos permitió. Hubo una condena desproporcionada y ejemplarizante".
"La justicia, en mi caso, no funcionó y no fue igual para todos", haciendo referencia así al famoso “La justicia es igual para todos” del mensaje de Nochebuena del rey Juan Carlos en 2011, cuando faltaban pocos días para que su entonces yerno fuera imputado.

Asegura que sus errores fueron "no tener el control absoluto de todo lo que llevaba mi firma y delegar mal. No haber puesto gente de mi absoluta confianza que velara por hacer bien todo. No supervisar o confiar demasiado en otros".
Por otro lado, mantiene que intentó demostrar que su trabajo "había sido honesto, que no hubo voluntad de delinquir, pero no pude. Con otro apellido, nada de esto hubiera pasado". Eso sí, Urdangarin explica que todo aquello "ya está aceptado, subsanado y lo que pretendo es mirar hacia adelante con las lecciones aprendidas y mucho más fuerte".
