Adiós al restaurante donde cenaban David Bowie, De Niro y Meryl Streep: "El alquiler es demasiado alto"
Diversas celebridades se han sentado en sus mesas durante los 48 años que ha permanecido abierto.

Café Un Deux Trois cierra después de 48 años ofreciendo su comida en Broadway, concretamente en Midtown. Así lo pone de manifiesto un artículo de New York Post, el cual recoge que el local de la calle 44 Oeste se despide definitivamente abriendo brindado una buena experiencia gastronómica a distintas celebridades internacionales durante tanto tiempo.
Abierto en la primavera de 1977 por Gerard Blanes, Georges Guenancia y Michael Morse, por sus mesas han pasado actores de la talla de Robert de Niro, Al Pacino y Robin Williams, además de muchos otros: "¡Meryl Streep! Estaba enamorado de ella. Venía aquí muy a menudo", reconoce Blanes, tal y como señala el citado medio.
Comensales de prestigio
Sarah Jessica Parker también era una habitual en sus mesas. Por su parte, Scarlett Johansson, tal y como declara uno de los trabajadores del restaurante, fue la primera celebridad que acudió al local después de que tuviera que cerrar sus puertas temporalmente a causa del COVID-19.
Nathan Lane, Cynthia Nixon, Marsha Mason, Jonathan Groff, Christine Baranski, Harvey Fierstein, Alan Cumming son otros más que se suman a la larga lista de famosos que acudían regularmente. A ellos se unen personalidades políticas tales como el expresidente Jimmy Carter, quien tras dejar la Casa Blanca, ocupaba normalmente la mesa 18 junto a su esposa.
“David Bowie era mi amigo, Basquiat era mi amigo”, expresó Blanes. “Solían venir aquí”, argumentó orgulloso del café que siempre ha transmitido la esencia de Nueva York mezclada con los aromas propios de París: "Se respiraba una atmósfera cordial”, dijo el ex columnista del Post, Michael Riedel, a NYP.
Un café de otra época
El café, describen, habla de épocas pasadas y de artistas que han dejado su legado en las paredes que lo conforman. Sus suelos datan de 140 años atrás: "Es una institución", remarcan.
Ante este éxito, muchos se pueden preguntar el por qué del cierre. La razón obedece, de acuerdo al mencionado rotativo, a una cuestión económica: "Los gastos se disparan, el alquiler es carísimo", afirma Blanes, quien también reconoce que su punto fuerte, los almuerzos, han bajado en número considerablemente desde que estalló la pandemia.
