Adriana Ugarte se pronuncia alto y claro sobre la posición de España con las "atrocidades" de Israel
"Genera vergüenza que estén pasando ante nuestros ojos tantas atrocidades".
Adriana Ugarte vuelve a las pantallas. Tras una pausa para reconstruirse, la actriz madrileña está de estreno con su nueva película Tal Vez, que llegará a las salas de cine el próximo 10 de julio y en la que interpreta a Pinito de Oro. "Es la historia de los amores de la escritora canaria Natalia Sosa Ayala, cuyas cartas cuentan que el amor que más le marcó fue el de Pinito del Oro, trapecista que murió en 2017", explica en una entrevista con el diario El País.
Tal y como ella misma ha contado en su conversación con el medio de comunicación, su nuevo filme está inspirado en hechos reales, plasmando una relación prohibida durante la década de los sesenta. "Era peligroso amar a quien querías amar. Mi personaje está muy sometido por el miedo al rechazo social, a perder a sus hijos y su reputación, a ser olvidada", dice Ugarte.
La actriz reivindica que, aunque ha pasado más de medio siglo, amar con libertad todavía "no es seguro en todos los países". "En muchos contextos, ver a dos chicas aún provoca cierto morbo".
Conciencia social
Ugarte, que tiene 41 años, forma parte de la comunidad Artistas en Palestina y considera que "vivimos cada vez más absorbidos". "En la época en la que más informados estamos, más desconectados estamos de nosotros mismos, hay más necesidad de consumo y más miedo tenemos a la soledad y al silencio".
Sobre la situación geopolítica actual, asegura que le genera "vergüenza que estén pasando ante nuestros ojos tantas atrocidades [en Gaza]". "Creo que desmarcarnos de determinadas cuestiones ha sido muy positivo, hay que romper las relaciones diplomáticas e internacionales [con Israel]", opina. "Estamos tan insensibilizados a la violencia que ya nada nos da vergüenza".
Como parte de la asociación de artistas apunta que "no ha sido fácil". "Hace años, cuando iba a manifestaciones, la gente me miraba mal. Quiero utilizar mi fuerza y mi energía para ponerme al servicio de una causa. Y si encima tienes altavoz, me parece importante posicionarse", explica la madrileña.
"Quiero ser fiel a mí misma, y si ello supone sacrificar el amor de personas que no me conocen en la intimidad, me compensa. He elegido tener cerca a personas que tienen unos valores de humanidad, de respeto, de compasión, de empatía... Para mí es el antídoto ante todo este veneno que estamos absorbiendo", termina, contundente, la artista.