La paradoja de Badajoz en verano: tiene metros verdes de sobra, pero el 73% de sus vecinos vive aislado de los parques
Verde sí, ¿pero dónde?

Cuando se habla de zonas verdes urbanas, la atención suele centrarse en cuántos parques tiene una ciudad o cuántos metros cuadrados de vegetación corresponden a cada habitante. Sin embargo, cada vez más expertos insisten en que hay una pregunta igual de importante: si los vecinos pueden acceder realmente a esos espacios.
Un informe elaborado por Amigas de la Tierra y el Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad (GIAU+S) de la Universidad Politécnica de Madrid, cuyos resultados ha difundido El País, pone de manifiesto esta realidad a través de un caso especialmente llamativo: el de Badajoz.
La ciudad extremeña presenta una de las mejores ratios de zonas verdes por habitante de las diez ciudades analizadas. Sin embargo, la mayoría de su población vive lejos de ellas.
Mucho verde sobre el papel, poco acceso en la práctica
Según el estudio, cada uno de los 144.066 habitantes de Badajoz dispone, de media, de 24,81 metros cuadrados de zonas verdes. Se trata de una cifra elevada en comparación con muchas otras ciudades españolas.
A simple vista, los datos invitan a pensar que la ciudad está bien preparada para afrontar los efectos de las altas temperaturas y ofrecer espacios de sombra y descanso a sus vecinos durante el verano.
Pero la realidad cambia cuando se analiza cómo están distribuidas esas áreas. El informe concluye que el 73% de los habitantes no tiene acceso a una zona verde de calidad a menos de 300 metros de su vivienda.
El problema no es la cantidad, sino dónde está
Los investigadores se han basado en la conocida regla 3-30-300, desarrollada por el silvicultor urbano Cecil Konijnendijk. Entre otros criterios, esta propone que cualquier persona tenga un parque accesible a menos de 300 metros de casa.
En el caso de Badajoz, las principales zonas verdes se concentran en dos grandes ejes: los márgenes del río Guadiana y sus afluentes y el anillo verde que sigue el recorrido de la antigua muralla.
El problema es que esos espacios no están repartidos de forma homogénea por toda la ciudad, lo que deja a miles de vecinos sin acceso cercano a áreas de vegetación, precisamente en una de las ciudades españolas donde el calor aprieta con más intensidad durante el verano.
Una realidad que se repite en otras ciudades
Y esto no es algo que pase solo en Badajoz. De hecho, el estudio estima que el 60% de la población de las diez ciudades analizadas no dispone de una zona verde suficiente a menos de 300 metros de su hogar.
Por ciudades, es Valencia la que encabeza la clasificación, con un 80% de residentes alejados de estos espacios, mientras que Ourense alcanza el 78% y Badajoz la sigue de cerca, con el 73%.
La conclusión de los autores es clara: no basta con acumular metros cuadrados de vegetación. En un contexto de temperaturas cada vez más altas, la clave está en que los parques y zonas verdes estén cerca de donde realmente vive la gente.
