Alejandra Rubio: La gente piensa que soy rica y es mentira. No me puedo comprar una casa. Y me da vergüenza lo de los alquileres. Están robándonos y se permite"
La hija de Terelu Campos habló en una entrevista sobres su libro, la fama, ser una Campos, y también sobre el problema de la vivienda en España.
Alejandra Rubio Borrego es hija de Terelu Campos y nieta de María Teresa Campos. Cuando alcanzó la mayoría de edad, decidió que iba a seguir la senda familiar de fama y televisión. Ha ganado dinero, pero no parece que tanto, y sí se ha comido numerosas polémicas y tantas críticas como el resto de su conocida familia.
A sus 26 años ha lanzado su libro Si decido arriesgarme, una novela romántica con la que quería reconvertirse en una etapa de su vida en la que prefiere estar alejada de la televisión y centrada en la literatura y en su familia. Está enamorada y feliz con Carlo Costanzia, otro famoso de cuna como hijo de Mar Flores, con el que tiene un niño llamado Carlo y espera una niña.
De todo eso, y también de dinero, habló Alejandra Rubio en una entrevista con El Mundo, donde aprovechó para desmentir que tenga muchos ceros en la cuenta pese a lo que se pudiera pensar.
Preguntada sobre si le afectaban los problemas de su generación, como la precariedad, la dificultad del acceso a la vivienda y el no poder formar una familia, la hija de Terelu Campos señaló que sí es consciente "porque a mis amigos les va igual de mal que al resto y a mí, no mucho mejor. La gente piensa que soy rica y es mentira. Ya me gustaría. Si piensan eso, mejor para mí, pero la realidad es que yo no puedo comprar una casa".
"He ganado dinero, aunque no tanto como podría haber ganado porque he sido muy exigente en las cosas que he hecho y he puesto muchos límites, pero no me da. Si yo no me puedo comprar una casa ni de coña, imagínate mis amigas", añade Alejandra Rubio.
"Vivo de alquiler en un piso de dos habitaciones y voy a tener un segundo hijo, más mi pareja, un perro grande y dos gatos. Voy a flipar. No nos da para alquilar un piso más grande porque los precios son tan abusivos que ni aunque tuviera el dinero los pagaría", dice también la celebrity.
"Me da tanta vergüenza lo que está haciendo la gente con los alquileres. Tres mil euros por tres habitaciones en esta zona [Aravaca]. Están robándonos y se permite. No lo entiendo. No me voy a meter en jardines, pero es muy fuerte. Visto eso, he intentado comprar y tampoco puedo. Me encantaría porque ya soy madre y tengo que mirar a futuro, pero el otro día leí que la edad media a la que un español puede comprar una casa son 47 años. Es de broma", finaliza muy enfadada sobre este tema.
Sus palabras sobre su fama y ser una Campos
Además de eso, asegura que sabía que iba a recibir muchas críticas cuando escribió su novela. "Sé que haga lo que haga se va a montar lío y va a haber odio. Antes de sacar el libro, tenía en mi cabeza los distintos escenarios que podían pasar y han pasado todos. La gente es bastante previsible. Así que, nada, yo estoy muy contenta, desde la editorial me transmiten que se ha vendido bien y el resto me da igual".
"Es lo que me ha tocado, una no elige la familia en la que nace. Es verdad que luego yo he decidido pertenecer al show, por decirlo de alguna forma, pero no decidí nacer donde he nacido. Ser una Campos tiene sus cosas buenas y sus cosas malas", comenta Alejandra.
La hija de Terelu reconoce que quiso entrar en la rueda de la fama porque "en ese momento pensé que era lo mejor, lo que me ofrecía una mejor vida y ya está. Probablemente hoy hubiera tomado otra decisión y no hubiera entrado en ese circo, pero tampoco me voy a fustigar por lo que decidí hace años. Esto es lo que hay, es la vida que me toca vivir y ya está".
Eso sí, mantiene que "nunca he estado fuera del show ni he tenido la opción de estarlo. Podría haber intentado limitarlo, pero si no me hubiera dedicado a la tele, me habrían sacado de otra forma en los programas y en las revistas".
"Hubiera sido exactamente igual de famosa. Pude elegir si dedicarme a la televisión o no, pero la opción de no ser famosa nunca ha estado en mis manos. Estaba condenada a serlo desde el día que nací y lo voy a seguir siendo toda la vida", apunta Alejandra Rubio.
Eso sí, reconoce que también tiene su parte buena: "Tampoco soy una persona que haga un drama de ser famosa. He tenido la suerte de tener a mi alcance un montón de cosas que, si hubiese sido una persona anónima, seguramente no habría tenido, tanto comodidades como oportunidades".