Katie Perry vs. Katy Perry: la diseñadora puede con la cantante
Influencers y Celebrities
Influencers y Celebrities

Katie Perry vs. Katy Perry: la diseñadora puede con la cantante

El Tribunal Superior de Australia da la razón a una diseñadora que registró su nombre para una marca de ropa y cierra más de una década de batalla legal con la estrella del pop.

Katy Perry, en un concierto de su última gira.Joseph Okpako

A veces la justicia también tiene algo de duelo de nombres propios. Y en Australia el enfrentamiento ha sido tan peculiar como mediático: Katie Perry contra Katy Perry.

Después de más de diez años de litigios, el Tribunal Superior de Australia ha dado la victoria a la primera: una diseñadora australiana que vende ropa con su propio nombre y que ha conseguido imponerse legalmente a una de las mayores estrellas del pop mundial.

El tribunal determinó que la marca registrada de la diseñadora no viola la legislación sobre marcas comerciales ni crea confusión entre los consumidores, cerrando así un caso que llevaba años enfrentando a la moda con la música.

El origen de la disputa

Todo empezó en 2009.

La cantante estadounidense, cuyo nombre real es Katheryn Elizabeth Hudson, estaba a punto de iniciar su gira australiana "Hello Katy" cuando apareció un problema inesperado: en el país ya existía una marca de ropa registrada bajo un nombre prácticamente idéntico.

La firma pertenecía a la diseñadora australiana Katie Perry, que utilizaba su nombre real para vender prendas de vestir.

Cuando la artista empezó a comercializar merchandising de su gira -camisetas, zapatos o sombreros- la diseñadora consideró que aquello invadía su terreno.

El conflicto legal acababa de empezar.

Una batalla judicial de años

El caso se alargó durante más de una década y pasó por distintas instancias judiciales.

En 2019, la diseñadora decidió llevar el enfrentamiento al Tribunal Federal, defendiendo que la venta de productos promocionales de la cantante vulneraba su marca registrada en Australia.

La cuestión central era simple, pero delicada: quién tenía derecho a vender ropa bajo el nombre Katie Perry o Katy Perry.

La cantante defendía que su nombre artístico estaba asociado a una marca global con enorme reconocimiento, lo que según sus abogados hacía imposible separarlo de su valor comercial.

La decisión final del tribunal

El Tribunal Superior, sin embargo, ha concluido que el uso del nombre por parte de la diseñadora no es engañoso ni genera confusión en el mercado australiano.

Además, el tribunal ha ordenado que los costes del proceso judicial sean asumidos por la cantante.

Uno de los detalles más curiosos del caso es que la diseñadora afirmó que ni siquiera conocía a la artista cuando registró la marca.

Según explicó durante el proceso, descubrió la existencia de la cantante tiempo después al escuchar su éxito mundial "I Kissed a Girl", el tema que lanzó a la fama a la estrella del pop.

Cuando los nombres chocan en los tribunales

El caso se ha convertido en uno de los litigios más conocidos en Australia sobre colisión de marcas entre celebridades y empresas. No es un fenómeno aislado. En los últimos años han surgido conflictos similares en el mundo del entretenimiento.

Uno de los ejemplos más sonados fue el del rapero Eminem, que emprendió acciones legales contra la empresa australiana Swim Shady, dedicada a productos de playa, por considerar que el nombre creaba una falsa asociación con su alter ego Slim Shady.

La disputa entre las dos Perry demuestra hasta qué punto un nombre puede convertirse en un campo de batalla legal.

Y esta vez, al menos en Australia, la victoria ha sido para la diseñadora.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactor de actualidad en El HuffPost España. Mi objetivo es que no te pierdas nada, sea la hora que sea, estés despierto o dormido.

 

Sobre qué temas escribo

Convivo con personajes tan dispares como Donald Trump, Gabriel Rufián o cualquiera que sea noticia. Intento estar a todo lo que sale, desde los temas más actuales hasta otros más atemporales.

 

Lo hago desde una perspectiva informativa, sin perder esa mirada crítica con la que aportar algo diferente a lo habitual.

 

Sociedad, cultura, política, economía... Cualquier tema es bienvenido para dar un enfoque nuevo a temas de actualidad, que afectan a todos

 

Mi trayectoria

Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

Si alguna vez me necesitas y no me encuentras, búscame en una pista de tenis. Te puedo recomendar la mejor novela negra de cada país y hablar durante horas del cine de los 80 y 90. Ah, por cierto, acierto todas las preguntas naranjas del Trivial. 

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


Comentar:
comentar / ver comentarios