Marta Luisa de Noruega se niega a renunciar a lo que le piden los ciudadanos de su país y explica el motivo
La hija del rey Harald de Noruega ha dejado claro que hay líneas rojas en una entrevista en la que su marido desmintió varios asuntos espinosos.

La monarquía en Noruega atraviesa por un momento delicado. Si en 2017 contaba con un apoyo popular de un 81 por ciento, lo que era sin duda una muy buena nota para una institución que suscita alabanzas, pero también enormes críticas, en 2025 una encuesta para NRK en primavera lo bajaba al 73 por ciento. Posteriormente el apoyo cayó hasta el 62 por ciento, lo que sigue siendo un aprobado aceptable pero muestra que las cosas no van bien.
Lo más grave aquí es por supuesto el caso que afecta a Marius Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, que en febrero de 2026 se enfrenta a un juicio por 32 cargos que pesan contra él, entre ellos cuatro violaciones.

La forma con la que han afrontado el asunto y se han expresado los reyes Harald y Sonia ha suavizado las críticas, pero no así la princesa heredera, que declaró en el programa que graba NRK con la familia real a final de año que le habían acusado de cosas que ella no había hecho y que había sufrido críticas injustas.
Otro asunto que ha dañado la reputación de la corona, aunque en menor medida, es todo lo relacionado con Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett. El polémico chamán, sus actividades y declaraciones ya costaron a la hija del rey su pertenencia a la casa real noruega.

Ambas partes llegaron a un acuerdo que dejaba claro que ambos podían hacer negocios, pero no a costa de su vinculación con la monarquía. Su boda comercial en agosto de 2024 y su documental en Netflix sirvieron para dejar claro que no parecían haber hecho ningún caso.
Harald quiere que su hija siga siendo princesa, y ella también
Hubo que volver a mantener conversaciones, pero no ha estado sobre la mesa que la princesa Marta Luisa pierda su título. Harald V considera que le corresponde por ser su hija y que pese a los desacuerdos, no tiene por qué perderlo.
Sin embargo, las mismas encuestas que señalaban la caída de popularidad de la monarquía indicaban que un 70 por ciento de los noruegos apoyan que la primogénita del monarca deje de ser princesa de noruega.

¿Tiene algo que decir Marta Luisa de todo esto? Evidentemente sí. La princesa fue entrevistada junto a su marido por el programa Insider de TV 2, un canal danés, y al ser preguntada por esta cuestión señaló que no quiere ni debe renunciar a su título: "Es parte de mí como persona y como miembro de mi familia", señaló en línea con lo que opina su padre.
Además, comentó que pese a que las encuestas digan una cosa, solo se encuentra en Noruega con personas que son amables. Es consciente de que ella y el chamán tienen detractores, pero no le preocupa: "Por supuesto que hay gente que no está de acuerdo con nosotros, pero ¿por qué debería centrarme en ellos?".

Asimismo, la princesa Marta Luisa justificó que haya tenido una carrera al margen de la corona porque no hubiera sido posible para ella mantenerse con lo que recibiría: "Eran 160.000 coronas noruegas al año (unos 13.600 euros). Tenía que hacer algo de todas formas, a menos que me casara con un hombre rico. Soy una mujer independiente que quiere su propio dinero, así que para mí fue un paso completamente natural”.
Marta Luisa nunca se casó con un hombre rico. Estuvo unida al escritor Ari Behn, que se suicidó el día de Navidad de 2019, entre 2002 y 2016. Ambos tuvieron tres hijas.
- Maud Angelica Behn, nacida el 29 de abril de 2003.
- Leah Isadora Behn, nacida el 8 de abril de 2005.
- Emma Tallulah Behn, nacida el 29 de septiembre de 2008.
En 2019 comenzó una relación con un chamán estadounidense llamado Durek Verrett, con el que se casó en agosto de 2024 tras una polémica relación. La madre de Durek declaró públicamente que su hijo había lavado el cerebro a Marta Luisa. Preguntada por ello en Insider, la princesa dijo que sí. Ante el estupor de los presentadores, no tardó en reírse y comentar que era una broma.
Durek Verrett responde a sus graves polémicas
Para el chamán también hubo preguntas que necesitaban respuesta. Contestó que había pagado las facturas pendientes de su boda, que tiene la energía de un reptil, aunque no es mitad reptil, como había expresado en el documental de Netflix y que es almasexual, aunque no le gustan las etiquetas.

Aunque lo más importante es que negó haber agredido sexualmente o violado a nadie, unas acusaciones vertidas sobre él, y que nunca dijo que un medallón que vendía "pudiera curar la COVID-19. Se trataba de mi experiencia personal y de mi rutina de lo que hacía para sentirme mejor cuando tuve COVID-19".
De lo que no dijeron nada porque habían pactado que no les preguntara, fue sobre el caso Marius, ni sobre la enfermedad de Mette-Marit, que va a tener que someterse a un trasplante de pulmón, ni tampoco sobre lo que piensa la familia real noruega sobre la situación de Marta Luisa y el chamán. Quería hablar de ellos y no de los demás, y así fue.
