Ana Luzón, experta en nutrición, sobre el agua cargada: "Añadir electrolitos al agua no es la solución, sino buscarlos en la dieta"
Esta especialista aconseja que no persigamos "una 'fórmula mágica" en una botella, sino que nos aseguremos de que nuestra dieta sea rica en potasio.

Añadir electrolitos al agua es la última tendencia que ha inundado las redes sociales. Bajo nombres como loaded water o "agua cargada", miles de vídeos aseguran que el agua del grifo o la embotellada "pasan de largo" por nuestro cuerpo sin hidratarnos. Pero, ¿qué hay de cierto en esto? ¿Es el agua un líquido "vacío" o estamos ante una nueva forma de entender la nutrición funcional? La técnica superior en nutrición y Dietética Ana Luzón, explica en qué consiste "el mito del agua que 'no hidrata'".
"La idea de que el agua corriente nos deshidrata es, desde un punto de vista fisiológico, una imprecisión. El cuerpo humano es una máquina de precisión diseñada para absorber agua a través de la ósmosis", recuerda esta experta. "Cuando bebemos agua, ésta se absorbe en los intestinos y pasa a la sangre. Para que esa hidratación sea efectiva, el cuerpo necesita un equilibrio de minerales (electrolitos)". "Sin embargo", añade Luzón, "no necesitamos que el agua sea "el transportador" exclusivo de estos minerales; nuestro organismo utiliza las reservas que ya hemos obtenido a través de la comida para equilibrar cada trago que damos".
Así que el verdadero problema "está en el desequilibrio entre el sodio y el potasio", prosigue la técnica en dietética: "A menudo se demoniza la sal, pero el sodio es un electrolito vital. El problema en la sociedad actual no es solo cuánta sal consumimos, sino el desequilibrio respecto al potasio".
Así, muchas personas, en un intento por comer "sano", cocinan casi sin sal en casa. "Sin embargo, si su dieta incluye alimentos procesados, están ingiriendo grandes cantidades de sodio oculto pero muy poco potasio, que es el mineral que realmente ayuda a que el agua entre en las células y mantenga la presión osmótica correcta", advierte Luzón.
Y añade un dato clave: "No es que nos falte sal (sodio) en el agua; es que a menudo nos falta potasio en el plato. Sin suficiente potasio, el sodio se acumula fuera de las células, lo que puede provocar retención de líquidos y esa sensación de "hinchazón" que muchos confunden con falta de hidratación".
Además, existe la creencia de que el agua de grifo está "muerta", pero la realidad es distinta, prosigue Ana Luzón. "El agua de grifo, dependiendo de la geografía, puede ser una fuente magnífica de calcio y magnesio. En zonas de 'aguas duras', el grifo nos regala minerales que el cuerpo aprovecha perfectamente. Mientras que el agua embotellada es útil por su constancia de sabor y composición, especialmente si se busca una mineralización muy específica por recomendación médica. Pero no 'hidrata más' por el hecho de venir en plástico; simplemente ofrece un perfil mineral distinto".
Por lo tanto, "dónde se deben buscar los electrolitos de verdad? Luzón aconseja que "si sientes que el agua 'te sienta pesada' o que no te sacia la sed, antes de comprar suplementos caros, mira hacia la comida real". Porque los electrolitos, añade, más difíciles de obtener en la dieta moderna "no están en los polvos de colores, sino en el potasio de plátanos, aguacate, patata con piel, espinacas, magnesio en frutos secos, semillas y chocolate negro".
Por lo tanto, el agua es el vehículo, no el alimento, concluye esta experta. "Añadir electrolitos al agua es una herramienta excelente para deportistas, personas que trabajan bajo un calor intenso o tras un proceso de deshidratación médica. Para el resto, el agua sigue siendo el mejor hidratante del mundo". Así que si quieres mejorar tu hidratación, Luzón te aconseja que "no busques una 'fórmula mágica' en una botella: asegúrate de que tu dieta sea rica en potasio. Un aguacate o un puñado de frutos secos harán más por tu equilibrio mineral que cualquier suplemento de moda. Al final del día, el agua es el vehículo, pero los nutrientes los pone el plato".
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.
