De 18 meses a más de 6 años: el Parlamento Europeo aprueba dar a la industria cosmética mucho más tiempo para retirar de la venta los productos con sustancias cancerígenas, mutágenos o tóxicas para la reproducción
Bruselas defiende que las empresas necesitan tiempo para reformular productos complejos. Los críticos responden que, cuando se habla de sustancias potencialmente peligrosas, cada año extra cuenta.

El Parlamento Europeo ha aprobado una reforma que dará más tiempo a las empresas cosméticas para retirar del mercado productos que contengan sustancias peligrosas. En concreto, compuestos clasificados como CMR: cancerígenos, mutágenos o tóxicos para la reproducción.
Hasta ahora, las compañías tenían 18 meses para reformular productos y eliminar estas sustancias una vez eran oficialmente prohibidas. Con la nueva normativa, el plazo pasa a rondar los dos años y medio. Y en determinados casos, si hay solicitudes de exención o situaciones excepcionales, podría alargarse hasta superar los seis años. Sí, el pintalabios o el perfume cuestionado podrían quedarse bastante más tiempo en el estante.
La reforma forma parte de la estrategia de simplificación regulatoria impulsada por la Unión Europea para facilitar la actividad empresarial. El sector llevaba tiempo presionando por las dificultades para adaptarse rápidamente a las nuevas clasificaciones químicas y por los problemas para obtener excepciones legales.
Entre las sustancias que preocupaban a los fabricantes están componentes usados en perfumería, como el paracimeno o la acetofenona, pendientes de posibles revisiones. Las sustancias CMR están consideradas de alto riesgo y se dividen en varias categorías según el nivel de evidencia científica sobre sus efectos. La evaluación corre a cargo de la Agencia Europea de Sustancias Químicas, que analiza los riesgos antes de que la Comisión Europea tome decisiones regulatorias.
Una parte de la propuesta sí cayó
No todo el texto salió adelante. Una disposición que pretendía permitir ciertas sustancias cancerígenas en productos aplicados sobre la piel —dependiendo de si el riesgo aparecía por inhalación o vía oral— terminó descartada tras la oposición de varios eurodiputados.
La ONG Générations Futures considera que estos retrasos son "totalmente inaceptables", especialmente porque el proceso para declarar peligrosa una sustancia ya suele tardar años.
En la misma línea se expresó el eurodiputado francés Pascal Canfin, que, tal y como recoge el diario Le Monde, aseguró que "las consideraciones económicas no deberían primar cuando hablamos de la salud de los europeos".
Entre la seguridad y el negocio
Las opiniones son divididas. Bruselas defiende que las empresas necesitan tiempo para reformular productos complejos mientras que los críticos responden que, cuando se habla de sustancias potencialmente peligrosas, cada año extra cuenta.
