Deja de beber café nada más despertarte: el doctor Breus, experto en sueño, explica por qué debes esperar 90 minutos
Un experto especialista en sueño subraya la importancia de mantenerse hidratado al inicio del día y advierte que tomar cafeína inmediatamente es inútil.

¿Experimentas problemas al dormir o te levantas cansado a pesar de haber descansado las horas recomendadas? A través de los años, el cuidado del sueño ha cobrado una relevancia capital, ya que los avances científicos han evidenciado una correlación directa entre la calidad del descanso y el bienestar general de la salud.
Según un informe de la Sociedad Española de Neurología, aproximadamente entre un 20% y un 48% de la población adulta de nuestro país sufre dificultad para iniciar o mantener el sueño, una cifra que invita a revisar nuestros hábitos matutinos.
En este contexto, el doctor Michael Breus, un reputado experto en la materia, ha intervenido en el popular pódcast The Diary of a CEO para hablar sobre la higiene del sueño. Durante la charla, Breus desmontó uno de los mitos más arraigados en la rutina occidental: la necesidad de tomar café justo al despertar.
Tu cerebro no necesita cafeína al abrir los ojos
Levantarse de la cama, arrastrar los pies hasta la cocina y prepararse una taza de café mientras se revisa el móvil es un ritual sagrado para millones de personas en todo el mundo. Por lo general, siempre hemos asociado esta bebida con el "chute" de energía necesario para comenzar el día. Sin embargo, Breus asegura que dicha práctica no solo no es recomendable, sino que fisiológicamente no tiene casi ningún efecto real en ese momento preciso.
El doctor explica que, al despertar el cuerpo humano libera de forma natural una gran cantidad de hormonas para activarse. "Cuando tienes un cerebro lleno de adrenalina y cortisol y le añades cafeína, es como ofrecerle un té suave a alguien que está tomando cocaína", afirma con una analogía contundente.
Según el experto, la cafeína no es un estimulante lo suficientemente potente como para competir con el cóctel hormonal que tu propio cerebro ya ha fabricado para sacarte del sueño.
La regla de los 90 minutos y la hidratación
Para que el café sea realmente efectivo, Breus recomienda esperar aproximadamente una hora y media tras despertar. La lógica es sencilla: se debe dar tiempo a que los niveles de cortisol y adrenalina bajen de forma natural. "Si esperas 90 minutos, estas hormonas descienden; entonces, al tomar cafeína, potencias el efecto y realmente notas la energía", agrega.
Pero antes de ese primer sorbo de café, hay una tarea pendiente obligatoria: la hidratación. El especialista sugiere beber entre 450 y 600 mililitros de agua durante esos primeros 90 minutos. Aunque parezca extraño, dormir deshidrata profundamente al organismo "Pierdes casi un litro de agua por la humedad de tu aliento al respirar en la noche; la cafeína es un diurético, lo que te hace ir al baño a orinar", sostiene.
El problema de beber café inmediatamente es que la cafeína tiene propiedades diuréticas, lo que te obliga a ir al baño a orinar, agravando el estado de deshidratación con el que te levantas. "Así que cuando ya has perdido un litro, ahora le sumas un par de tazas de cafeína que te hace orinar. Vas a terminar como una pasa antes de que todo esto termine", bromea el doctor, alertando sobre las consecuencias de no priorizar el agua antes que el estimulante.
