Francesco Lo Monaco, cardiólogo: "El daño a largo plazo no viene de los días estresantes, sino de la falta de recuperación que tenemos después de ellos"
Estas son cinco cosas que recomienda no hacer después de un día largo.

El descanso es fundamental para la salud cardiovascular. Francesco Lo Monaco es cardiólogo y fundador de The National Heart Clinic en Londres, y en un artículo para El HuffPost, recomienda evitar cualquier tipo de entrenamiento cuatro horas antes de irse a la cama. "No se siente el daño del estrés crónico de inmediato, pero con el tiempo puede empezar a manifestarse mientras duermes, la presión arterial y, finalmente, los resultados de las pruebas médicas", explica.
Por hacerlo más ilustrativo, comparte cinco practicas que es mejor evitar hasta cuatro horas antes de dormir:
No descansar correctamente
"El cortisol [hormona del estrés] puede mantenerse elevado durante horas, y la variabilidad de la frecuencia cardíaca puede permanecer suprimida. Si no tomas medidas para relajarte, como con ejercicios de respiración o de vagal para calmar el cuerpo, al día siguiente realmente lo puedes sentir", asegura el doctor en sus declaraciones al medio de comunicación. "Si permaneces en un estado constante de estrés, inevitablemente empezará a aparecer en tu cuerpo con el tiempo".
Hacer un entrenamiento intenso
Aunque desahogarse con una sesión dura en el gimnasio pueda parecer una buena forma de despejarse, algunos expertos recomendan evitar entrenamientos excesivamente intensos en un plazo de cuatro horas antes de quedarte dormido.
"Después de un día largo y estresante, me gusta mantenerlo sencillo con 20 minutos de ejercicio en la Zona 2, lo que significa que aún se puede mantener una conversación", apunta el doctor Lo Monaco.
Comer demasiado tarde
Por su parte, el experto en longevidad Valter Longo, recomienda a los lectores de este periódico dejar de comer tres horas antes de la hora de dormir. "Según algunos estudios, las comidas tardías pueden aumentar la presión arterial nocturna en varios mmHg, lo que significa que tu corazón nunca recibe esa caída adecuada durante la noche", relata. "Con el tiempo, esto podría poner más tensión en el sistema cardiovascular. Si puedes evitar comer tres horas antes de dormir, es buena idea hacerlo", asegura.
Darse un baño de hielo
Algunos profesionales piensan que tomar un baño de hielo al final del día puede ser beneficioso, pero el doctor Lo Monaco lo niega. "La exposición al frío está bien, pero debe estar en el contexto adecuado. Si has tenido un día largo y estresante, entonces estás añadiendo más vasoconstricción, que es el estrechamiento de los vasos sanguíneos, a un sistema ya de por sí restringido", explica. "Es mejor buscar calor y centrarse en relajarse".
Dormir en un entorno "ruidoso"
"Si tu sistema ya está estresado, cualquier interrupción puede ser perjudicial en el sueño". En algunos pacientes, asegura Lo Monaco, "optimizar los entornos de sueño puede mejorar la variabilidad de la frecuencia cardíaca". Un ejemplo claro: mantener dispositivos fuera del dormitorio.
"He aprendido tanto de mis pacientes como de mi rutina y el daño a largo plazo no viene de los días estresantes, sino de la falta de recuperación que tenemos después de ellos", insiste y termina.
