Sandra Moñino, nutricionista: "Los chicles son el alimento más proinflamatorio que hay"
"No tiene calorías, pero eso no quita que sea o no inflamatorio".
La la nutricionista Sandra Moñino ha lanzado una contundente advertencia TikTok sobre el consumo habitual de chicles, pese a que apenas tienen calorías, ––sin azúcar suelen tener entre 2 y 5 calorías por unidad––y los relaciona con inflamación y dificultades para perder grasa.
El vídeo ha sido publicado en la cuenta de TikTok @nutricionat donde entrevistaban a Moñino. Durante la charla, la experta desmiente de forma tajante un mito muy popular sobre los chicles: “¿Los chicles no te quitan la ansiedad?”, le preguntan. Su respuesta es directa: “No, es cierto que los chicles son el alimento más proinflamatorio que hay. O sea, es increíble”.
Pocas calorías, pero ¿a qué precio?
Uno de los argumentos más extendidos en favor del chicle es su bajo aporte energético. Muchas variedades apenas contienen calorías o incluso se comercializan como “sin azúcar”. Sin embargo, Moñino cuestiona que ese sea el factor determinante.
“Pero tiene cero calorías o una, ¿no?”, le plantean en el vídeo. “Claro, no tiene calorías, pero eso no quita que sea inflamatorio o antiinflamatoria. Las calorías no importan”, responde. Con esta afirmación, la nutricionista insiste en que el impacto de un alimento no se mide únicamente por su valor calórico, sino por su efecto en el organismo, especialmente a nivel inflamatorio y metabólico.
El caso de una paciente
Para ilustrar su postura, Sandra Moñino comparte la experiencia de una paciente que acudió a consulta frustrada por no conseguir perder grasa corporal. “Yo tenía una paciente que ella me decía: ‘No pierdo peso, es que no puedo perder grasa’”, explica.
Tras analizar sus hábitos diarios, detectaron un consumo regular de chicles: “se comía al día cinco chicles”. Un detalle que, según la nutricionista, puede parecer insignificante pero que podría estar influyendo en el equilibrio del organismo.
Moñino sugiere que el problema no radica en las calorías, sino en los efectos que ciertos ingredientes pueden tener sobre la microbiota intestinal. “Son bacterias malas y esas bacterias hacen que cojan más grandes”, afirma en el vídeo, en referencia al posible desequilibrio bacteriano que, según su explicación, favorecería procesos inflamatorios.
“Es un plástico que te metes en la boca”
Uno de los momentos más llamativos de la intervención llega cuando la nutricionista describe la composición del chicle. “Mira, el chicle es un plástico que te metes en la boca”, asegura. “Solamente el primer ingrediente es edulcorante. Y luego ya el plástico”, insiste.
Según detalla, el primer ingrediente suele ser un edulcorante y, a continuación, la base gomosa que permite su textura elástica. Aunque los fabricantes emplean bases autorizadas para uso alimentario, Moñino recalca que se trata de compuestos que el cuerpo no digiere como un alimento convencional.