Sonia Barber, psicóloga y divulgadora: "No vaya al psicólogo sin saber estas tres cosas"
Son muchos los que desconocen cómo es realmente el proceso.
Ir al psicólogo es una herramienta cada vez más habitual para gestionar emociones, superar obstáculos personales o mejorar la salud mental. Igual que pasa con la salud física, buscar ayuda profesional cuando el malestar emocional interfiere en la vida diaria puede marcar la diferencia.
Sin embargo, todavía existen estereotipos y falsas creencias que frenan a muchas personas. Algunas piensan que acudir a terapia es signo de debilidad; otras creen que solo está indicado para problemas muy graves y temen al qué dirán o simplemente desconocen cómo es realmente el proceso.
Cuándo ir a terapia
Para saber si acudir a terapia deberías de saber que puede ser útil en múltiples situaciones: deterioro de relaciones sociales, dependencia emocional, problemas de pareja, experiencias traumáticas, duelos complicados, crisis existenciales, miedos intensos, adicciones o dificultades para gestionar emociones, entre otros.
También es frecuente que las personas busquen ayuda para mejorar la autoestima, aprender a poner límites, superar la timidez o recuperar la motivación. Frente a esta situación, la psicóloga y divulgadora Sonia Barber ha publicado un vídeo en su cuenta de TikTok @soniabarber.psicologia para motivar a ir al psicólogo a la gente que lo necesita. Para ello ha compartido tres aspectos claves que conviene tener claros antes de empezar.
1. La terapia no te hace sentir bien desde el primer día
La psicóloga Barber señala que la terapia está muy romantizada y muchas personas creen que acudir a consulta generará alivio inmediato. Sin embargo, no es un remedio inmediato y la realidad suele ser diferente.
"Para sentirte mejor tienes que empezar por hablar de problemas que te hacen daño y ver facetas de ti que no necesariamente te van a gustar", explica. Ese proceso inicial puede resultar incómodo, aunque forma parte del camino hacia la mejora.
2. No tienes que quedarte con el primer psicólogo
Barber subraya que el vínculo entre terapeuta y paciente es fundamental para que la terapia funcione. Si la persona no se siente cómoda, difícilmente compartirá la información necesaria para trabajar en profundidad.
"Es imposible que ese vínculo se cree desde el minuto cero", aclara. No obstante, si tras varias sesiones no hay conexión o la persona no se siente comprendida, recuerda que cambiar de profesional es una opción válida.
3. No todos están preparados para empezar terapia
Otro punto clave es el compromiso. La psicóloga advierte de que acudir solo por probar o a una única sesión no suele ser útil. "Si ahora no es tu momento, no pasa nada, pero empieza solo cuando creas que realmente te puedes comprometer con tu proceso", afirma. La constancia y la implicación personal son elementos esenciales para obtener resultados.