Un estudio abre la puerta a tratar la osteoporosis con un fármaco utilizado contra la gota
Trastornos óseos como la osteoporosis podría llegar a ser tratados con medicamentos como la colchicina, utilizada para tratar y prevenir brotes de gota.
Un estudio realizado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) abre la puerta a utilizar la colchicina, un fármaco usado para tratar y prevenir brotes agudos de gota, en trastornos óseos como la osteoporosis.
El trabajo, desarrollado por el grupo Patología Musculoesquelética del IDIS y publicado en la revista Pharmaceutics, "respalda la investigación de estrategias basadas en la colchicina para contrarrestar el exceso de adiposidad ósea", ha explicado este lunes en una nota de prensa el centro de investigación.
Esta adiposidad es la acumulación de grasa dentro de los huesos, un proceso que debilita la estructura ósea y reduce la densidad ósea y está relacionado con la osteoporosis.
Una herramienta sencilla y barata
"La colchicina ya se usa diariamente en miles de pacientes con gota y su perfil de seguridad, a dosis bajas, es bueno. Nuestros resultados sugieren que podría convertirse en una herramienta sencilla y barata para combatir la adiposidad medular y mejorar la salud ósea en poblaciones de riesgo", ha asegurado el investigador principal y uno de los coordinadores del estudio, Rodolfo Gómez.
En modelos in vitro, "las concentraciones terapéuticas clínicas de colchicina inhibieron significativamente la adipogénesis, incluso después de una estimulación única y transitoria", indica la investigación.
El trabajo demuestra que la colchicina influye en las células madre mesenquimales -células adultas con capacidad para regenerar tejidos como hueso, cartílago, tendón y grasas- que pueden convertirse en osteoblastos -células responsables de la formación de hueso- o en adipocitos -células grasas-.
Según el IDIS, este trabajo revela por primera vez que el fármaco, en concentraciones terapéuticas reales, es capaz de suprimir la formación de grasa en el interior del hueso y favorecer la generación de tejido óseo nuevo.
Estas observaciones derivan de un modelo in vitro y "requieren confirmación en sistemas preclínicos relevantes", pero los impulsores del estudio consideran que "respaldan" el desarrollo de investigaciones en ese sentido.