Un estudio pide tomarse en serio el humor en la vejez: reírse 'hacia fuera' mejora el bienestar, pero usarlo como escudo es una señal de alarma
Una investigación detalla la estrecha relación que existe entre nuestra forma de bromear y la calidad de vida durante la tercera edad.
Tradicionalmente, la vejez siempre se ha asociado de forma casi automática con el deterioro físico y mental. Sin embargo, aunque envejer es un proceso completamente natural e inevitable, la calidad de vida y las condiciones en las que cada individuo afronta esta etapa pueden variar drásticamente en función de diversos factores corporales y, sobre todo, emocionales.
Para arrojar luz sobre este asunto, un reciente estudio publicado por la Universidad de Aberystwyth, en Gales, ha descubierto una estrecha relación entre el sentido del humor y un mejor envejecimiento.
La investigación consistió en realizar entrevistas grabadas a un grupo de personas mayores para analizar en profundidad su percepción sobre seis puntos clave;
- La importancia percibida y la funcionalidad del humor.
- Interacciones de los adultos mayores con el humor.
- Frecuencia del humor.
- Aceptabilidad y adaptabilidad del humor.
- Estereotipos y chistes discriminatorios por edad.
- Los aspectos negativos del humor.
El poder del humor 'exterior' vs. la comedia defensiva
Los investigadores descubrieron que las carcajadas compartidas en comunidad generan un fortísimo vínculo social, lo que incentiva a los ancianos a salir de casa y relacionarse mucho más. Según los autores del estudio, el humor más provechoso a nivel de salud es el "exterior"; es decir, aquel que utilizamos de forma genuina para animar a los demás, romper el hielo, entablar nuevas relaciones y mantener una perspectiva vital positiva.
Por el contrario, el estudio identificó un dato revelador: aquellos que utilizaban el humor de manera puramente defensiva (como un escudo o un mecanismo de evasión ante los problemas) presentaban un peor estado de salud general. Por tanto, es muy pertinente afirmar que la forma de bromear "actúa como un termómetro muy accesible de su bienestar psicológico”, tal y como expone el documento.
"Si no me riera, lloraría"
La autora principal del estudio, Heather Heap, hace hincapié en la enorme influencia que tiene la comedia en el día a día de la tercera edad. “Muchos expresaron la idea de que ‘si no me riera, lloraría’, lo que refleja a la perfección el peso emocional que el humor tiene para los adultos mayores”, declara.
“Lo que vimos en las entrevistas fue que el humor no es solo un alivio ligero, sino un mecanismo para sobrellevar las dificultades, un vínculo social y, para algunos, incluso una máscara protectora ante lo que describieron como sus ‘días oscuros’”, añade la experta.
Para terminar, la autora subraya la necesidad vital de analizar el sentido del humor cuando hablamos de longevidad. “Los resultados subrayan la necesidad de tomar en serio el humor en la investigación sobre el envejecimiento. Necesitamos estudios más amplios y diversos para explorar con mayor profundidad las diferencias entre los distintos grupos de adultos mayores”, concluye Heap, dejando claro que una buena carcajada, dada a tiempo, puede ser la mejor medicina preventiva..