Becca Levy, investigadora de Yale: "Mejorar en la vejez no es una rareza, sino algo frecuente"
Muchas personas mayores mantienen o incluso mejoran sus capacidades con el tiempo.

Durante décadas se ha asumido que envejecer significa perder capacidades físicas y mentales de forma inevitable. Sin embargo, nuevas investigaciones cuestionan esa idea. Según la investigadora de Yale Becca Levy, la mejora en la salud física o cognitiva durante la vejez no es algo excepcional, sino más común de lo que se pensaba.
Un estudio publicado en la revista Geriatrics analizó datos de miles de personas mayores y llegó a una conclusión sorprendente: casi la mitad de los mayores de 65 años mejoró su rendimiento físico o cognitivo con el paso del tiempo.
Casi la mitad mejora con los años
El equipo de investigación analizó datos del Health and Retirement Study, un proyecto que sigue la evolución de adultos mayores en Estados Unidos desde 1992. Los científicos evaluaron la función cognitiva de más de 11.000 personas y la condición física de unas 4.600 durante un periodo de hasta 12 años. Los resultados rompieron con la idea tradicional del envejecimiento:
- El 45,2 % de los participantes mejoró en salud física o mental.
- El 31,9 % obtuvo mejores resultados en las pruebas cognitivas.
- El 28 % aumentó su velocidad al caminar, un indicador clave de salud y longevidad.
“Muchas personas asocian el envejecimiento con una pérdida inevitable de capacidades”, explica Levy. “Pero hemos descubierto que la mejora en etapas posteriores de la vida no es infrecuente, sino bastante frecuente". De hecho, sostiene que mejorar en la vejez no es una rareza, sino algo frecuente.
El problema de mirar solo los promedios
A simple vista, muchos estudios siguen mostrando que el rendimiento medio disminuye con la edad. Pero la investigadora señala que el problema está en cómo se analizan los datos.
Cuando se observan solo los promedios, parece que todo el grupo empeora. Sin embargo, si se analizan las trayectorias individuales, aparece un panorama muy diferente: muchas personas mayores mantienen o incluso mejoran sus capacidades con el tiempo.
El poder del pensamiento positivo
Uno de los factores más llamativos del estudio fue el papel de las creencias sobre el envejecimiento. Los investigadores preguntaron a los participantes qué pensaban sobre hacerse mayores mediante afirmaciones como “cuanto más viejo me hago, más inútil me siento”. A partir de las respuestas midieron si tenían una visión positiva o negativa de la edad.
El resultado fue que las personas con una visión más positiva del envejecimiento tenían más probabilidades de mejorar tanto en pruebas cognitivas como en capacidad física, incluso teniendo en cuenta variables como educación, enfermedades o calidad del sueño.
El fenómeno de los “superagers”
Este hallazgo encaja con lo que algunos científicos llaman Superagers, un término acuñado por investigadores de Northwestern University. Se trata de personas de 80 años o más que mantienen memoria y agilidad mental comparables a las de individuos 30 años más jóvenes.
Aunque representan alrededor del 7 % de la población mayor de 80 años, demuestran que el envejecimiento no tiene por qué implicar deterioro. Un ejemplo extremo es el alpinista japonés Yuichiro Miura, que llegó a escalar el Monte Everest a los 90 años.
Grandes logros después de los 50
La historia también está llena de personas que alcanzaron sus mayores éxitos en edades avanzadas. El empresario Harland Sanders creó la cadena KFC a los 62 años. La empresaria Martha Stewart lanzó su imperio mediático Martha Stewart Living Omnimedia a los 50, mientras que la chef Julia Child publicó su primer libro de cocina también después de esa edad.
En el mundo empresarial, Ray Kroc impulsó la expansión global de McDonald's pasados los 50 años, y el escritor George R. R. Martin publicó el primero libro de la saga Game of Thrones a los 48 y el último a los 62 años.
Para Levy, el envejecimiento no debe entenderse únicamente como una etapa de deterioro. “Necesitamos redefinir lo que significa envejecer”, sostiene la investigadora. “La mejora también forma parte del proceso", afirma.
