Un pequeño hábito que te ayudará a evitar muchas picaduras de mosquitos este verano
Gracias a este truco los mantendrás alejados de tu hogar.

Con la llegada del verano y del calor también aparecen los mosquitos. En España, dos de cada tres personas viven expuestas al mosquito tigre y en más del 20% de los municipios ya hay mosquitos invasores, según recoge el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CEAB) en un informe publicado en 2025.
Existen diferentes trucos para evitar su presencia (así como sus picaduras). Sin embargo, hay uno que es fundamental y que, a su vez, es bastante sencillo de poner en práctica. Se trata de evitar la presencia de agua estancada, la cual suelen usar los insectos para beber agua.
Al poner en práctica este truco, no solo evitas su llegada, sino que además evitas que se reproduzcan, pues suelen depositar sus huevos en el agua estancada. Eso sí, ten mucho cuidado porque cualquier charco, por pequeño que sea, cuenta, e incluso un cubo olvidado en cualquier rincón puede servir para los mosquitos.
El primer paso es limpiar el jardín y los alrededores de la casa al menos una vez por semana para retirar cualquier rastro de agua estancada. En segundo lugar, presta atención al interior del hogar, especialmente en aquellas zonas donde el agua se suele estancar fácilmente.
Si tienes pájaros o algún otro animal que cuente con bebedero, deberás cambiar el agua de forma regular para evitar que las larvas de mosquito se desarrollen. Además, si llueve, también deberás recoger el agua para evitar nuevos focos de reproducción.
Para que un mosquito se convierta en adulto desde que es huevo, suelen pasar entre siete y diez días, por lo que una revisión semanal debería ser suficiente, aunque en temporadas de invierno o lluvias podría requerir algo más de cuidado.
Otras soluciones ecólogicas
Otros trucos para evitar la presencia de estos insectos son colocar mosquiteras o instalar ventiladores, ya que el aire fresco suele frenar su vuelo al ser débiles. Además, recuerda que hay algunas plantas que actúan a modo de repelente natural (una solución bastante ecológica), como por ejemplo la lavanda, la caléndula o hierbas aromáticas como la menta, el romero o la albahaca,
