Documentos desclasificados revelan cómo el Pentágono experimentó durante la Guerra Fría para utilizar insectos como una letal estrategia de guerra biológica.
El olor de nuestra piel varía en función de nuestra composición personal de bacterias, lo que nos puede hacer más o menos atractivos para esos animales.
Hasta ahora la ciencia no disponía de una visión completa de cómo funcionan sus células ni de cómo se organizan sus tejidos. El Atlas Celular del Mosquito cambia ese panorama.
Un sencillo método en el que intervienen el algodón y los aceites esenciales se ha revelado como una alternativa eficaz a los sprays químicos y a los repelentes caros.