Por qué los mosquitos te pican más a ti: la ciencia lo explica y no es por tener la sangre más dulce, sino por tu olor y hasta la cerveza
Este insecto te elige por una combinación de señales que emite tu cuerpo.

Con el verano en pleno apogeo, las cenas en la terraza, los paseos al atardecer o dormir con la ventana abierta vuelven a convertirse en el festín perfecto para los mosquitos. Mientras algunas personas parecen salir casi ilesas, otras acaban cubiertas de picaduras noche tras noche. Durante años se ha dicho que la razón era tener la "sangre dulce", pero la ciencia tiene una explicación muy distinta y mucho más sorprendente.
Lejos de ese mito popular, los investigadores han comprobado que los mosquitos no eligen a sus víctimas por el sabor de su sangre, sino por una combinación de señales que nuestro cuerpo emite de forma constante. El dióxido de carbono que exhalamos al respirar, el calor corporal, el sudor y, sobre todo, el olor único de nuestra piel son las pistas que utilizan para encontrarnos. Incluso factores como hacer ejercicio, el embarazo o haber bebido cerveza pueden aumentar las probabilidades de atracción.
Según recoge Healthline, cada persona posee una firma química única, determinada en gran parte por la genética y por las bacterias que viven de forma natural sobre la piel. Algunos compuestos, como determinados ácidos presentes en el sudor y el sebo, resultan especialmente atractivos para especies como Aedes aegypti, responsable de transmitir enfermedades como el dengue o el zika.

Factores que incrementan el atractivo
Aparte del olor, existen circunstancias que pueden convertirnos en un auténtico imán para los mosquitos. Hacer ejercicio aumenta la temperatura corporal, el sudor y la cantidad de dióxido de carbono que exhalamos, tres factores que incrementan el atractivo para estos insectos. Así como las mujeres embarazadas también suelen recibir más picaduras por el mayor volumen de aire que respiran y el calor que desprenden.
Por otro lado, el grupo sanguíneo se cree que también podría influir, aunque las pruebas científicas todavía no son concluyentes. Algunos estudios apuntan a que las personas con sangre del grupo 0 reciben más picaduras que las de otros grupos, pero los investigadores consideran que el olor corporal sigue siendo un factor mucho más importante que el tipo de sangre. Sea como sea, todo queda en la genética.
Sin embargo, lo que más llama la atención es el efecto de la cerveza. Diversas investigaciones han observado que, tras consumir esta bebida, aumenta la atracción que los mosquitos sienten por algunas personas, posiblemente por los cambios que provoca en el olor corporal. Aunque el mecanismo exacto todavía no está del todo claro, los científicos creen que las alteraciones químicas que se producen tras ingerir alcohol pueden hacer que algunas personas resulten mucho más fáciles de localizar para estos insectos.
Ahora, el aumento de las temperaturas está favoreciendo la expansión de especies invasoras hacia nuevas regiones, por lo que comprender cómo eligen a sus víctimas resulta clave para desarrollar mejores repelentes y estrategias de prevención. Lo que sí parece claro es que, si eres de los que siempre acaba lleno de picaduras, probablemente la explicación esté en tu química corporal y no en que tengas la famosa "sangre dulce".
