Un pueblo de Cataluña donde luce un belén con 400 toneladas de arena y la Navidad se vive a orillas del mar
Una Navidad diferente modelada al ritmo de las olas.

Aunque la Navidad encara ya su recta final, las luces y la decoración urbana siguen captando la atención de visitantes en muchas ciudades. Entre árboles iluminados, mercadillos y escaparates festivos, los belenes vuelven a ocupar un lugar destacado como uno de los símbolos más reconocibles. Algunos apuestan por la tradición clásica, mientras otros sorprenden con propuestas cuanto menos singulares.
Mientras en muchas ciudades la estampa navideña viene marcada por la nieve y las chimeneas, en un rincón de la Costa Dorada la Navidad se talla en la arena. El tradicional Pessebre de Sorra de La Pineda ha alcanzado en 2025 su 26ª edición. Se trata de un belén monumental a orillas del Mediterráneo que ocupa alrededor de 400 m² y para cuya construcción se han utilizado entre 350 m³ y más de 400 toneladas de arena.
Este conjunto escultórico se puede encontrar en Vila-seca, más concretamente en La Pineda Platja, el núcleo costero del pueblo. Diez escultores especializados en arte efímero, procedentes de países como Bélgica, Italia, Irlanda, Países Bajos, Letonia y Chequia, han trabajado en la instalación durante los primeros días de diciembre, compactando y modelando la arena hasta dar forma a escenas del nacimiento y a motivos navideños.
Este año: un homenaje a la paz
La muestra, de carácter gratuito, estará abierta al público desde el 6 de diciembre de 2025 hasta el 6 de enero de 2026, ofreciendo visitas sin coste y convirtiendo la playa en un inesperado escenario navideño. Según recoge la web de La Pineda Platja, durante la fase inicial, entre el 1 y el 6 de diciembre, vecinos y visitantes pudieron observar en pleno directo cómo fue el proceso de compactado y esculpido.
La edición de este año propone un hilo temático con vocación pacifista, inspirado en los movimientos por la paz de los años sesenta, y busca transmitir valores como el respeto y la libertad, según asegura Lluïsa Clavé, presidenta del Patronato Municipal de Turismo de Vila-seca. La propuesta artística se suma así a la intención de convertir el pesebre en un espacio de reflexión además de un atractivo turístico.
Coincidiendo con el belén, el Parc del Pinar de Perruquet acoge el NOMAD Nadal, un festival de entrada libre que reúne mercadillo, gastronomía, música en directo y actividades infantiles durante los fines de semana navideños. El festival amplía la oferta y convierte el entorno en un punto de encuentro para familias y visitantes que prefieren celebrar la Navidad junto al mar.
El belén de arena, que ya forma parte del calendario navideño de la Costa Dorada, no solo sorprende por su tamaño y por la precisión escultórica, sino por el contraste: imágenes del nacimiento modeladas al ritmo de las olas, recordando que la Navidad también puede respirarse con brisa marina. Iniciativas como el Pessebre de Sorra ayudan a dinamizar el municipio también en invierno, atrayendo turistas y familias que buscan una experiencia navideña distinta.
