Un grupo de mujeres ha protestado por el ataque a sus derechos desde un lugar secreto, después de que fuese dispersada una manifestación en la capital días antes.
La división, la pobreza extrema y el ostracismo marcan el primer aniversario del retorno de los islamistas al poder, tras la criticada salida de las potencias internacionales.
La organización yihadista ha sufrido un duro golpe al quedarse sin líder, pero tiene un estado a su servicio como Afganistán y múltiples grupos leales que siguen atacando.
Operaciones suicidas, asesinatos, secuestros, ataques con bombas... Blinken aconseja mantener un estado de alerta elevado cuando se viaje al extranjero.
Y acusa a los talibán de haber traicionado las “repetidas” garantías al mundo de que no permitirían que el territorio afgano fuese usado por terroristas.
Una investigación de la 'BBC' apunta a que escuadrones de los SAS competían por tener el mayor número de bajas y que se colocaban armas para justificar los asesinatos.
LA ONU moviliza ayuda para refugiados, alimentos y atención sanitaria, mientras que los talibanes, desesperados, garantizan que habrá "facilidades" para la entrega.
Lo que le faltaba a una tierra donde el 70% de los hogares no cubren sus necesidades básicas, donde la guerra sigue y los derechos básicos se pisotean a diario.
Se ha producido cerca de la ciudad de Khost, a unos 51 kilómetros de profundidad. El balance de víctimas seguirá creciendo, han advertido las autoridades.
Si una funcionaria incumple la orden será despedida, mientras que en el resto de los casos se avisará primero a un tutor o miembro masculino de la familia.
Tapadas de pies a cabeza, con tutores, sin escuela más allá de los 11 años, sin empleo, sin sueños: los talibanes se quitan la careta y aprietan el puño contra medio país.