La ONU llama a las partes a desescalar, ejercer la máxima moderación y respetar el derecho internacional, "incluida la protección de los civiles y de los bienes de carácter civil, como los hospitales". El atacado estaba dedicado a rehabilitación.
Los talibanes denuncian que que dañó un silo donde se suministra fuel a aerolíneas civiles y a aeronaves de Naciones Unidas, en la ciudad donde reside el líder supremo talibán, Hibatullah Akhundzada.
Islamabad acusa a Kabul de proteger, ayudar y alentar a un grupo terrorista afín a Al Qaeda que atenta en su territorio y quiere una independencia parcial. Los talibanes lo niegan. El fuego cruzado ha sido recurrente, pero había un alto el fuego en vigor.
Islamabad asegura haber matado a 133 talibanes tras atacar objetivos en Kabul, Kandahar y Paktia; los talibanes confirman los bombardeos y prometen represalias.
El seísmo, con epicentro en la provincia oriental de Nangarhar, ha dejado a miles de familias sin hogar y a comunidades enteras incomunicadas por los deslizamientos de tierra. La ONU calcula que 12.000 personas se han visto directamente afectadas.
La gravedad de la sacudida y su profundidad, a ocho kilómetros, sumada a lo remoto de las zonas afectadas, hace temer que la cifra de víctimas subirá en breve.
Afganistán ocupa el puesto 175 sobre 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras. La mayoría de informadores han escapado del país, las mujeres han sido expulsadas de sus empleos y queda sólo propaganda.
El aniversario de la caída de Kabul y de la huida de los occidentales sirve para hacer repaso. Se constata lo esperado: los islamistas han vuelto a las andadas, aplicando la sharia, sometiendo a las mujeres y hundiendo al país en el fanatismo y el hambre.
"Por decisión del Tribunal Supremo de Rusia, se ha suspendido la prohibición previamente establecida de las actividades del movimiento talibán", ha anunciado el juez Oleg Nefedov.
Los decretos aprobados por el régimen fundamentalista permiten que la policía religiosa pueda detener hasta 3 días a los sospechosos de saltarse las normas.
Las promesas de los islamistas sobre una reapertura de aulas a las estudiantes siguen sin cumplirse. De nuevo, eran un espejismo, un intento de lavar su imagen.
Los integristas se hacer fuertes, superando las oposiciones internas y sin nadie que les haga sombra, sometiendo a mujeres y niñas, con millones de ciudadanos desnutridos y anhelando un reconocimiento internacional que no llega.
Trabajadoras de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Afganistán expresan su temor al impacto que puede tener que la prohibición se extienda al personal sanitario.
Las valientes estudiantes salen a la calle a protestar tras quedar en shock por la noticia, un clavo más en el ataúd en el que los islamistas están metiendo a las mujeres.
"La financiación de la educación debe ser la prioridad número uno de los gobiernos. Es la mejor inversión que un país puede hacer en su población y su futuro, dice Guterres.