El episodio formó parte de una semana de intensa actividad aérea en la que los aviones Typhoon británicos realizaron seis misiones de Policía Aérea Reforzada de la OTAN en seis días.
El anuncio se produce justo en un momento en el que los países europeos tratan de rearmarse y de aumentar su gasto en defensa, en línea con las peticiones del mandatario republicano, Donald Trump.
Estas acciones son conocidas como 'alfa scramble', maniobras de reacción rápida para interceptar aeronaves no identificadas que violan un espacio aéreo soberano.