Son aviones viejos, de la era soviética, pagados a Kazajistán, que está modernizando sus tropas. ¿Para qué los usará Washington? La respuesta está en Ucrania.
Kiev no sólo no gana terreno, sino que lo pierde. Rusia lleva la iniciativa y se espera para verano una ofensiva fuerte que le permita ahondar en su poder. Pinta regular.
"Un solo sistema no puede cambiar la situación en el campo de batalla. No es una bala de plata que pueda cambiar el curso de la guerra", sostiene Stoltenberg.
Tanto Reino Unido como Estados Unidos están colaborando activamente con Ucrania, formando e instruyendo a pilotos para que puedan manejar los aviones de combate en el menor período de tiempo.
Dos cazas F-35 y otros dos F-16 de los Países Bajos están en alerta de forma rotatoria para monitorear y proteger el espacio aéreo de Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo.