Los principales integrantes de la Administración Trump siguen fomentando el fervor religioso y se dan un baño de masas en un acto con miles de personas en la capital de EEUU.
No es nueva, pero crece y se expande: hablamos de la campaña #Repealthe19th, que busca impedir que las norteamericanas ejerzan su derecho. Dicen que es por su "bienestar emocional" y porque toman malas decisiones. Demasiado izquierdistas.
Con una actitud de profundo respeto, los soldados y los fieles locales trasladaron la imagen del crucificado al interior de la pequeña parroquia, ubicándola exactamente en el sitio donde permanecía la figura original.
En la imagen, difundida inicialmente por un periodista palestino, se ve a un soldado inclinado sobre una talla tirada en el suelo y dando golpes a la altura del cuello. Un acto que ha generado una enorme indignación en redes sociales.
El presidente de EEUU y su equipo hacen incesantes referencias a Jesús, a milagros o al Armagedón bíblico, mientras llueven las denuncias de militares por la separación entre Iglesia, Estado y Fuerzas Armadas. Hasta el papa León XIV les dice que paren.
Israel da marcha atrás y accede a oraciones controladas en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Sin embargo, estamos ante un incidente sin precedentes "en siglos" que evidencia que las relaciones no están precisamente engrasadas entre confesiones.
Netanyahu asegura haber "dado instrucciones" para que Pizzaballa tenga acceso "pleno e inmediato" a la iglesia jerosolimitana, tras la cascada de críticas mundiales por impedir una ceremonia que no iba a congregar a un gran número de fieles.
La procesión, que asciende a la Ciudad Vieja desde el Monte de los Olivos, queda cancelada. Será sustituida por un momento de oración por la ciudad triplemente santa, donde los lugares de fe han sido alcanzados estos días por proyectiles.
Al parecer se trata de restos de misiles balísticos disparados por Irán y, también, de los interceptores israelíes. No se han dado daños personales y pocos materiales. La Ciudad Vieja tiene un enorme simbolismo para las tres religiones del libro.
Gaza, Cisjordania y el este de Jerusalén celebran las primeras fiestas en alto el fuego, tras dos años de horror. Sigue habiendo muerte y destrucción y ocupación, pero la esperanza sepultada brilla algo más. La resiliencia, que parece inagotable.
Este obispo de mitra y báculo, ropa fastuosa y sirvientes traviesos tiene su noche el 5 de diciembre, separando los regalos del nacimiento de Jesús. En su barco lleva juguetes, chocolates y mandarinas. Hay que ser valiente para conquistarlo.
"Sepan que este palacio presidencial, verdaderamente, es el palacio del pueblo y a partir de hoy es un altar para glorificar a Dios, para que el pueblo glorifique a Dios, un gran altar de oración y de fuerza", defiende al convertir Miraflores en sitio de fe.
"Si bien continuará en el camino indicado por Francisco, su disposición es muy diferente", "no es propenso a tomar decisiones precipitadas", dicen. No ha realizado nombramientos importantes, ni anunciado viajes ni ha desvelado dónde residirá.
133 cardenales, un protocolo milenario, silencio, política y Espíritu Santo, toda una función ante los frescos de la Capilla Sixtina, en busca de la luz para elegir bien. El timón de la Iglesia Católica, con 1.400 millones de fieles, está por tomar.
La muerte de Bergoglio se da en un contexto cambiante: su fe gana almas sobre todo en África y Asia, pero retrocede en el que ha sido su corazón histórico, Europa. Hay retos gigantes que abordar, del laicismo al debate moral y el cisma interno.