El repunte es habitual cada vez que suben los precios, sostiene el sector, y con él, crece también la picaresca. No es ninguna gracia, sino una estafa.
La ausencia de conductores por los draconianos visados impuestos tras el Brexit, el covid y las malas condiciones del sector complican la distribución en las islas.
Los expertos proponen aumentar un 28,6% el gasóleo, un 1,8% la gasolina y abaratar el precio de la electricidad en un 6,8% para el consumidor doméstico.