En un año, la región se ha visto zarandeada por una violencia desconocida en décadas. Gaza, y el conflicto palestino por extensión, es el epicentro de un viejo enfrentamiento que amenaza con desbordar todas las fronteras. Todo es incierto.
Crecen las voces ante una posible 'respuesta' israelí contra la industria petrolífera iraní, entre constantes bombardeos en Líbano y otras zonas de los múltiples frentes que mantiene abiertos el Gobierno de Benjamin Netanyahu.
El objetivo del Ejército israelí es el de matar a Hashem Safi al Din que, según varios medios, es el principal candidato a suceder al asesinado Hassan Nasrallah.
Israel refuerza sus bombardeos en Beirut y se recrudecen los enfrentamientos con Hizbulá en el sur, a los que se ha sumado definitivamente el Ejército de Líbano para "combatir al enemigo" hebreo.
Unos 190 evacuados son españoles, alrededor de 40 son libaneses y el resto son de nacionalidad argentina, estadounidense, italiana, francesa, británica y venezolana.
Fuentes del Gobierno de Netanyahu garantizan que los 180 misiles del martes no quedarán sin replicar, que será mediante un golpe "significativo" y, posiblemente, orientado a intereses económicos de Teherán. Todo será coordinado con EEUU.
Hizbulá reclama ataques contra agrupaciones de soldados israelíes junto a la frontera, mientras los hutíes de Yemen reivindican un ataque con drones en Tel Aviv.
Está previsto que las dos aeronaves aterricen en España durante la tarde este jueves y Defensa no descarta enviar una tercera para atender a todos los afectados.
El Ministerio de Salud de Líbano señala, además, que hay ocho heridos. Las defensas israelíes interceptan un "objetivo aéreo sospechoso" en las cercanías de Tel Aviv.
Israel ataca simultáneamente en Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria y Yemen, mientras Irán le manda 180 misiles por perseguir a su aliado, Hizbula. La región parece a punto de entrar en una guerra total y nadie la para. "Falta voluntad, sobran intereses".
La milicia chií insiste en su fuerza pese a la pérdida de su líder y otros altos mandos bajo las bombas de Israel. El ejército hebreo confirma ocho militares muertos en combate.
"Hasta el momento, más de 150 infraestructuras terroristas han sido destruidas en ataques aéreos, incluidos cuarteles generales de Hizbulá", ha señalado en un comunicado.
Sigue en directo la última hora de la incursión terrestre, los bombardeos ordenados por el israelí Benjamin Netanyahu y el descabezamiento de los líderes de Hizbulá, que ayer recibió una respuesta por parte de Irán en forma de 128 misiles y cohetes.
Los más de 180 misiles lógicamente también sobrevolaron Cisjordania, ya no pegada, sino intrincada en medio de Israel. Allí no hay refugios aéreos y un trabajador de la Franja que estaba en Jericó recibió uno de los impactos.
Metula, Misgav Am y Kfar Giladi estaban bloqueadas desde el lunes y anoche se añadieron Dovev, Tivbon y Malkia. La misión española de la FINUL, de 650 efectivos, es justo la responsable del Sector Este, que abarca parte de la zona afectada.
"Por supuesto que miramos en la dirección de la embajada israelí, que se encuentra cerca, pero es demasiado pronto para decir si hay una conexión con esto o con lo otro", indican.
Su Ejército lanza más de una decena de bombardeos durante la madrugada en la capital, mientras Hizbulá dice que ha repelido la entrada de una "fuerza de infantería" por tierra. Hay 25 muertos en ataques a una escuela y un orfanato en Gaza.