La Comisión Europea insiste en la necesidad de que los países miembros amplíen y mejoren sus flujos de electricidad, pero los proyectos avanzan con lentitud. En el caso de España, las reticencias de Francia son uno de los problemas principales.
Albares reafirma el apoyo "sin fisuras" a Kiev con la donación de otros siete generadores, en un momento en el que la diana de los bombardeos son las infraestructuras estratégicas.