Este palacete representativo del barroco gallego mantiene muy viva una de las últimas luchas sociales para que la familia del dictador devuelva al pueblo de A Coruña una de esas propiedades que extrañamente le 'regalaban' o 'cedían' al caudillo fascista o a su esposa.
Entre ellas hay esculturas, alfombras, apliques, lámparas... Por eso reclaman su declaración como Bien de Interés Cultural, para impedir que se los lleven.
Fuentes de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática muestra su "satisfacción" por la decisión del magistrado y lo consideran una "magnífica noticia".
Se trata de la escultura de San José, varios escudos y un monolito. Comienza la vista para determinar cuáles pueden ser retirados del inmueble, ahora propiedad del Estado.
El pazo de veraneo de los Franco, público tras más de 80 años de secuestro, ya no es explicado por personal de la Fundación Franco, sino por historiadores democráticos.
La Audiencia Provincial de A Coruña ha aceptado el recurso de la familia del dictador alegando que el Estado no había reclamado el mobiliario y lo condena a una indemnización.
Los herederos del dictador alegan que el Estado se "desentendió" del pazo y señalan que el fallo admite "dudas o incertidumbre" sobre su titularidad pública.
El fallo “reconoce a los herederos del dictador el derecho a recibir una indemnización por los gastos en los que incurrieron cuando ostentaban la propiedad del inmueble”.
Deben establecer con el “máximo rigor científico” qué bienes son de carácter histórico y patrimonio del Estado y cuáles pueden ser personales, de los antiguos moradores.