La exmandataria está acusada de delitos de rebelión y conspiración en el marco de la investigación de la maniobra del expresidente para instaurar un gobierno de excepción.
La presidenta peruana cumplirá el mandato, para el que fue electa como vicepresidenta con la fórmula que lideró el destituido Pedro Castillo, que debe concluir el 28 de julio de 2026.
El ex presidente de Perú será vecino de celda de la persona contra quien encabezó una gran marcha de protesta por los indicios de fraude en las elecciones generales de 2000.
El Ejecutivo ha promovido la medida tras un nuevo fallido intento del Congreso por acordar el adelanto de los comicios, una medida que exigen las protestas en la calle.
La presidenta peruana advirtió el domingo que si se vuelve a rechazar enviará dos proyectos para que los comicios se celebren de todas maneras este año