Descubren por casualidad una diminuta babosa marina buceando: "No supo que era una nueva especie hasta que le consultó a un experto"
Mide menos de tres milímetros, parece una semilla de sésamo flotando bajo el agua y estuvo años pasando desapercibida hasta que un estudiante decidió enseñar la foto por Facebook.
A veces los grandes descubrimientos científicos no empiezan en un laboratorio ultrasecreto ni con una expedición multimillonaria.
Empiezan simplemente con alguien buceando, actividad que, por cierto, está muy de moda y cada vez más demandada.
Y eso es exactamente lo que ocurrió en Taiwán, donde un estudiante universitario encontró por casualidad una criatura marina tan pequeña que cabe prácticamente sobre un grano de arroz… sin sospechar siquiera que acababa de descubrir una especie completamente nueva para la ciencia.
La historia parece casi imposible.
Una "semilla de sésamo" flotando bajo el agua
Todo ocurrió en 2019, durante una inmersión recreativa en las aguas de Keelung, al norte de Taiwán. Ho-Yeung Chan, entonces estudiante universitario, vio algo diminuto moviéndose entre organismos marinos adheridos a las rocas.
Era translúcido, con pequeñas manchas negras y amarillas, y medía menos de tres milímetros. Tan pequeño que muchos buceadores locales lo apodaban simplemente "sésamo".
Y así terminó llamándose oficialmente: Thecacera sesama.
No supo que había descubierto una especie nueva
Lo más llamativo es que Chan no tenía ni idea de lo que acababa de encontrar.
Según explican los investigadores, el estudiante siguió durante bastante tiempo pensando que simplemente había fotografiado una babosa marina curiosa.
Hasta que hizo algo muy del siglo XXI: subirlo a Facebook y preguntar.
Fue entonces cuando una experta en babosas marinas llamada Hsini Lin vio las imágenes y se dio cuenta de que aquello no coincidía con ninguna especie conocida.
A partir de ahí comenzó toda la investigación científica.
El problema: encontrarla otra vez era casi imposible
Y ahí empezó la parte realmente complicada. Porque localizar nuevamente un animal tan diminuto ya sería difícil en cualquier lugar del mundo, pero hacerlo en la costa norte de Taiwán es todavía peor.
La zona vive golpeada gran parte del año por tifones, fuertes oleajes y temperaturas marinas muy frías, lo que deja apenas unos pocos meses viables para realizar inmersiones científicas.
Los investigadores reconocen que encontrar a esta criatura bajo el agua era prácticamente cuestión de suerte.
Y aun así consiguieron documentarla.
Una vida extremadamente simple
La nueva especie tiene además un estilo de vida casi minimalista. Los científicos observaron que básicamente dedica toda su existencia a cuatro cosas: comer, buscar comida, reproducirse y poner huevos.
Todo ello sobre unos pequeños organismos marinos llamados briozoos, conocidos también como "animales musgo".
De hecho, los investigadores creen que incluso esos organismos sobre los que vive la babosa podrían ser otra especie nueva todavía sin clasificar.
Lo más fascinante: podría haber muchísimas más
El descubrimiento ha abierto además una idea fascinante para los biólogos marinos.
Si una criatura tan llamativa ha permanecido oculta hasta ahora simplemente porque era demasiado pequeña para verla fácilmente… ¿cuántas especies desconocidas siguen escondidas en el océano?
Los investigadores creen que probablemente muchísimas. Especialmente entre nudibranquios, un grupo de babosas marinas famosas por sus colores espectaculares y formas extrañas.
Muchas son tan pequeñas que pasan completamente desapercibidas incluso para buceadores experimentados.
Del asco al asombro
Las babosas marinas suelen provocar una mezcla extraña de fascinación y rechazo.
Pero para los científicos son piezas fundamentales del ecosistema marino y uno de los grupos animales más sorprendentes del océano.
Y ahora esta diminuta "semilla de sésamo" nacida casi por accidente en Facebook se ha convertido en una nueva prueba de algo que los biólogos repiten constantemente: todavía sabemos muchísimo menos del océano de lo que creemos.