Descubren en la NASA un hongo casi indestructible: lo llaman 'el Terminator de los microbios' y sobrevive a seis meses de radiación, calor de 125 ºC y al suelo de Marte
Un hongo casi inmortal.
Un hongo casi inmortal. Según informa el diario The New York Times, un grupo de invetigadores de la NASA ha identidicado recientemente un hongo, llamado Aspergillus calidoustus que vive dentro de las instalaciones de la agencia espacial, donde se ensamblan los componentes de una futura misión a Marte, y cuyas características son tan sorprendentes que han acaparado titulares en los medios de comunicación. "El veredicto: el Terminator de los microbios".
Los hallazgos, publicados esta semana en la revista Applied and Enviromental Microbiology y consultados por el medio de comunicación, no son solo curiosidades científicas, sino que desvelan que, "a menos que cambien los protocolos de limpieza en la NASA", "los sistemas robóticos que exploran la superficie de Marte podrían infectar inadvertidamente el planeta con esporas colonizadoras hiper-resilientes".
Atul M. Chander, investigador postdoctoral asociado en la Universidad de Misisipi y primer autor de la investigación, asegura en declaraciones al periódico estadounidense que "esto realmente trata de hacer exploración de forma responsable". "Mientras exploramos este universo, queremos poder enviar naves sin traer microbios terrestres resistentes". En esta línea, es importante destacar que la NASA sigue directrices internacionales llamadas protocolo de Protección Planetaria, destinadas a asegurar que la biología terrestre no contamine los cuerpos celestes, y viceversa.
Supervivencia tras seis meses de radiación crónica
Según recoge la publicación, durante el estudio, los investigadores examinaron 27 cepas fúngicas que habían adquirido de los suelos de las salas limpias de la NASA usadas en la misión Mars 2020, que aterrizó el rover Perseverance en Marte. La mayoría de las muestras que sobrevivieron a un cribado preliminar con radiación ultravioleta y fueron sometidas a tratamientos más intensos murieron rápidamente, pero el A. calidoustus sobrevivió.
Posteriormente, los científicos sometieron a las esporas a seis meses de radiación crónica y casi la mitad sobrevivió. Las calentaron con calor seco a 125 grados Celsius, normalmente usado para esterilizar componentes de naves espaciales, y las esporas sobrevivieron. Además, las trataron con condiciones duras que reflejaban la experiencia en Marte: 24 horas de radiación ultravioleta extrema, además de baja presión atmosférica y la temperatura media anual de la superficie de Marte de menos 60 grados Celsius y sobrevivieron.
"Estamos intentando encontrar los límites de estos microbios", asegura el doctor Cander, uno de los encargados de investigar el curioso caso. "Este nivel de resistencia es, como poco, inusual. Saber que algo puede sobrevivir a 125 grados Celsius más la radiación: eso lo convertirá en un organismo modelo para establecer nuevos estándares de esterilización", culmina en su comversación con el medio de comunicación.