El monte Olimpo de Marte es el más alto del Sistema Solar: así es la ilusión óptica que esconde el brutal tamaño de su ladera
Para ilustrar las enormes dimensiones del volcán: tiene más de dos veces y media la altura del Everest.

El volcán más alto conocido en el sistema solar. El Olympus Mons se encuentra en marte y se sitúa aproximadamente a 22 kilómetros sobre las llanuras circundantes, lo que, según se publica en Space Daily, equivale a dos veces y media la altura del monte Everest en el planeta Tierra. Pero hay otro dato que le hace especialmente inusual: la anchura.
El Olympus Mons tiene unos 600 kilómetros de ancho en su base. Esto se podría comparar con toda el área del estado de Arizona (EE.UU.), o más de la mitad del terreno de la Península Ibérica. Es "aproximadamente", veinte veces más ancho que alto.
Las pendientes a lo largo de este enorme volcán en Marte suelen ser de unos dos o cinco grados; la media suele indicarse en torno al 5%. Asimismo, al estar distribuido a lo largo de cientos de kilómetros, se eleva "como una gran y suave pendiente en lugar de una empinada pared montañosa".
De esta forma, una persona que se encontrase practicando montañismo en las paredes del volcan no tendría la sensación de encontrarse en una montaña; y menos, en la más voluminosa del sistema solar. "La cima estaría demasiado lejos para verla en el horizonte".
Por qué se encuentra en Marte
Según ha podido confirmar el medio de comunicación, un volcán con estas características no podría existir en el planeta Tierra, donde la tectónica de las placas es activa, y por tanto mueve los volcanes. En marte, en cambio, no ocurre este fenómeno, por lo que sus volcanes pueden permanecer estacionados sobre un mismo lugar durante un tiempo extremadamente largo, añadiendo capa tras capa.
Pero hay otro motivo. La gravedad superficial en Marte es aproximadamente el 38% de la Tierra. Por tanto, un montón de rocas volcánicas pueden situarse en Marte antes de que su propio peso lo aplane.
Como sería pisar las tierras del volcán
"La experiencia de estar en el Olympus Mons se vuelve realmente extraña", se asegura en la publicación. De hecho, alcanzar la cima no implicaría un gran esfuerzo en escalada técnica, ni trepadas, ni exposición. "Sería una caminata muy larga con una pendiente muy ligera".
