Suena raro pero un estudio científico lo avala: la humanidad perderá 2,6 millones de años de vida sana por culpa del plástico en el mejor de los escenarios
La contaminación por polímeros nos robará salud a una escala comparable con la hepatitis B.

¿Cuántas veces has escuchado lo importante que es reciclar? Desde hace varios años el tema del reciclaje ha tomado más relevancia en nuestra sociedad. Las personas se han preocupado cada vez más por la ecología y las problemáticas que lo rodean.
¿Pero por qué se promueve tanto el reciclaje? Para muchos puede sonar repetitivo e incluso fastidioso, pero todo tiene un propósito, y es que el panorama de contaminación medioambiental está en un punto sumamente preocupante. El plástico no solo está asfixiando los océanos, también está recortando nuestra esperanza de vida saludable.
Según expone un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el consumo del plástico podría prácticamente triplicarse para 2060.
Pero, ¿qué significa esto para nuestra salud diaria? Un reciente estudio publicado en la revista The Lancet Planetary Health pone cifras al desastre
La cuenta atrás: millones de años perdidos
La investigación advierte de que, si no cambiamos el ritmo actual, el daño a la salud causado por las emisiones y residuos de plástico se duplicará para 2040. Esto se traduce en una pérdida de 4,5 millones de años de vida saludable a nivel global.
Incluso en el escenario más optimista —donde logramos reducir el uso de plásticos, eliminarlos mejor y reciclar mucho más—, la humanidad perdería 2,6 millones de años de salud.
¿Cómo nos afecta individualmente?
Para que estas cifras astronómicas resulten comprensibles, el profesor Walter Leal, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamburgo, ofrece una comparativa más realista en el medio alemán Tagesschau.
"Los cuatro millones de años de vida saludable perdidos para 2040 podrían representar unas cinco horas para cada persona en la Tierra", asegura.
Parece poco, pero cuando se analiza a escala poblacional, la carga de morbilidad es masiva. De hecho, Leal recalca que el impacto del plástico en la salud humana ya es comparable al de enfermedades graves como la hepatitis B.
Un equilibrio difícil
El estudio no ignora que el plástico ha sido un aliado fundamental, especialmente en la atención médica moderna (jeringuillas, catéteres, prótesis). Sin embargo, el problema radica en el uso indiscriminado y la gestión deficiente de los residuos.
Para proteger la sociedad y el entorno, la ciencia es clara: no basta con reciclar lo que ya hemos fabricado; la solución pasa por una reducción drástica en la producción y un cambio en la composición química de los materiales que usamos a diario.
