García-Gallardo acusa a Abascal de "embolsarse un tercer sueldo" a través de "un proveedor" de Vox
El ex vicepresidente de la Junta de Castilla y León asegura en una entrevista que perdió la confianza en Abascal cuando se enteró de que, supuestamente, había cobrado 60.000 euros por servicios de consultoría en la cuenta de su esposa. También advierte de una "galaxia de sociedades mercantiles" de dos familias en la formación: los "Ariza" y los "Méndez-Monasterio".

El ex vicepresidente de la Junta de Castilla y León fue una de esas figuras que arrasaron en el primer asalto autonómico de Vox, pero que acabaron cayendo en desgracia con el tiempo en la formación. Juan García-Gallardo dejó todos sus cargos en la formación hace un año, una decisión enmarcada en medio de las pugnas internas que acabaron con sonadas salidas como las del ala liberal, con Iván Espinosa de los Monteros, o del primer núcleo fuerte de Santiago Abascal, como Javier Ortega-Smith. O incluso a dirigentes regionales como José Ángel Antelo en Murcia -del que es su defensa legal en su pulso a la cúpula de la calle Bambú-.
Este miércoles, García-Gallardo ha terminado de romper con Abascal, con graves acusaciones contra este en una entrevista exclusiva en El Mundo, como que el presidente de Vox "se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido", concretamente "60.000 euros" en materia de un pago por "presuntos servicios de consultoría" procedentes de una "sociedad mercantil que está en pérdidas y en causa de disolución".
García-Gallardo ha adelantado que no quiso hablar hasta pasadas las citas electorales, por respeto al trabajo de sus compañeros de filas en Vox y que le acusasen de atacar las opciones electorales del partido, pero ahora ha salido a dar su versión ante las tensiones internas en la formación, "purgas" para algunos, síndromes infantiles para otros. Preguntado por el momento en el que perdió la confianza en Abascal, lo encuadra cronológicamente "pocos días antes de mi dimisión" y por los supuestos hechos relacionados con el pago.
La acusación de cobro de 60.000 euros "por unos servicios que nos tendrán que explicar"
Concretamente, García-Gallardo ha señalado que "yo perdí la confianza en Abascal pocos días antes de mi dimisión, cuando conocí que se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido, en la cuenta corriente de su mujer, por unos presuntos servicios de consultoría en materia de redes sociales a una sociedad mercantil que está en pérdidas y en causa de disolución".
A juicio de él, son "60.000 euros por unos servicios que nos tendrán que explicar", pero no se ha quedado ahí y ha apuntado a que "hay enormes cantidades de recursos públicos a los que accede el partido para beneficio último de muy poquitas personas". Y García-Gallardo también se ha mojado ante la pregunta de "quiénes son esas personas".
Apunta a las familias Ariza y Méndez-Monasterio
Así, el que fuera una pieza clave en una de las comunidades más fuertes para Vox, ha indicado que "esas personas son una parte relevante de la familia Ariza y de la familia Méndez-Monasterio, que han constituido toda una galaxia de sociedades mercantiles que se alimentan, a través de servicios al partido, de unos muy cuantiosos recursos públicos". También ha detallado que "estas sociedades, en principio, son independientes, pero todas forman una especie de parapartido que está detrayendo y parasitando los recursos económicos de Vox".
Preguntado directamente por el papel y poder de influencia sobre Abascal de "los asesores externos de Abascal Kiko Méndez-Monasterio y Gabriel Ariza", García-Gallardo ha desgranado que "en teoría son meros proveedores, pero son quienes de verdad mandan en Vox". Y ha expuesto por qué cree que tienen ese poder: "¿Por qué? Porque son quienes tienen la interlocución directa. Quien negocia con los presidentes autonómicos es Méndez-Monasterio. Quien negocia con los líderes extranjeros es Ariza. Santiago es el aparente líder, el que en teoría lleva la batuta, pero me temo que está secuestrado por otros intereses".
