"Abuso policial", un vídeo y versiones contradictorias: qué pasó durante la detención del activista Serigne Mbaye
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"Abuso policial", un vídeo y versiones contradictorias: qué pasó durante la detención del activista Serigne Mbaye

Vecinas y vecinos del edificio en el que vive Mbaye denuncian una actuación policial "violenta", mientras Delegación de Gobierno defiende a los agentes.

Serigne Mbaye.Diego Radames/Europa Press via Getty Images

Quiso la casualidad, o la acción premeditada, que cinco días antes de que varios agentes de la Policía Nacional detuvieran al activista antirracista Serigne Mbaye a las puertas de su casa se conmemorase el Día contra la Discriminación Racial. Este 21 de marzo, hasta 400 entidades de la sociedad civil, entre las que se encuentran Amnistía Internacional, la Red Acoge o Rights International Spain, se unieron en una campaña para reclamar medidas urgentes y concretas para hacer efectivos los principios de igualdad y no discriminación en todas las actuaciones policiales. Lo hicieron en un contexto complejo, uno en el que la Unión Europea acaba de aprobar un reglamento de retorno de personas migrantes que "pone en riesgo los derechos más básicos" y que acerca al continente al modelo del ICE en Estados Unidos, ese que siembra de persecución racial las calles, por no hablar de los asesinatos cometidos por sus miembros.

En España, las redadas racistas se producen desde hace años, pese a que la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, el Consejo Europeo y hasta Naciones Unidas hayan pedido su prohibición. Según un informe del primer organismo citado de la UE que recoge Amnistía Internacional (AI), en 2024, el 34% de los hombres afrodescendientes fueron objetos de paradas e identificaciones policiales. En 2023, el 58% de las personas migrantes detenidas consideró que su arresto se debió a la discriminación racial. España, con un 66%, fue el segundo país con la tasa más alta. Fueron estos datos los que llevaron al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU a reclamar al Estado español que aplicara "las medidas necesarias para poner fin de manera definitiva a los controles de identidad basados en perfiles raciales y étnicos, así como a garantizar su investigación y sanción".

El exdiputado Serigne Mbaye, nacido en Senegal, conoce bien esto de las redadas racistas. En Usera, donde vive, son bastante habituales. Como en Lavapiés, extraño es que exista algún vecino o vecina de estos barrios madrileños que no haya visto algún día una redada basada en la discriminación racial. En muchas ocasiones, de hecho, la Policía ha organizado macrorredadas en las que las personas identificadas siempre son racializadas. Pero no es algo que se circunscriba a Lavapiés o a Usera, ni siquiera a Madrid. Un estudio de observación de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) en una estación de autobuses de Granada en 2016 reveló que por cada persona blanca identificada se paraba a 42 negras. "Otros datos muestran que por cada persona de nacionalidad española se identifica a más de siete extranjeras", denuncia AI.

La detención de Mbaye

¿Qué se sabe de la detención de Serigne Mbaye? El también exdiputado de Podemos fue detenido este martes después de las 19.00 horas cuando estaba a punto de entrar en su casa. Además de a Mbaye, la Policía detuvo a otras seis personas, entre las que se encontraba un periodista de El Salto, Martín Cuneo. Todas ellas fueron trasladadas a la comisaría de Usera, de la que han salido pasadas las 01.00 horas de la madrugada. Como suele ocurrir en estas ocasiones, la versión policial no coincide con la de los detenidos ni con la de los vecinos y vecinas que fueron testigos de las detenciones.

A pesar de que existe un vídeo en el que se puede comprobar cómo sucedió al menos la retención y detención de Mbaye y de otro vecino, las versiones de la Delegación de Gobierno han ido cambiando con el paso de las horas. Según relatan en El Salto, en un primer momento Delegación de Gobierno dijo que la Policía acudió al barrio después de la llamada de un vecino al 091 "diciendo que dos personas estaban merodeando y que cree que estaban intentando robar un coche". Esa llamada sirve como detonante para el operativo que termina con la detención de Mbaye, quien según la Policía se negó a identificarse. Esta versión, sin embargo, se modifica en cuanto El Salto publica la noticia de la detención. La agencia Europa Press publica entonces otro relato.

En el comunicado de la agencia, remitido por una fuente policial, se contradice la primera versión y se dice que los agentes "observaron a dos personas merodeando de forma sospechosa entre unos coches". "En ese momento, los agentes han solicitado su identificación, si bien uno de ellos ha salido corriendo y gritando. Ante los gritos, un grupo de personas han salido a su encuentro. Este grupo de hombres, entre los que se encuentra Mbaye, se han enfrentado de forma violenta a los policías, según estas fuentes", prosigue el comunicado de Europa Press para terminar diciendo que "los agentes han tenido que reducirles y arrestar a un total de siete personas por presuntos delitos de desobediencia grave y resistencia a la autoridad". En esta nota, la agencia habla de un agente herido, que luego El Mundo eleva a cinco.

Los vecinos y vecinas, sin embargo, vieron y vivieron algo totalmente distinto. Berta es una de ellas. Había llegado a su casa, en el mismo edificio en el que vive Serigne Mbaye, quince minutos antes de que la Policía parase al activista. Fue su hijo quien le dijo que algo estaba pasando. "Serigne tenía las llaves en la mano y estaba a punto de entrar en el edificio cuando la Policía le paró. Un vecino los vio y preguntó a los agentes qué pasaba. Serigne se enfrenta con frecuencia a agresiones racistas y las vecinas y vecinos lo sabemos, por lo que estamos pendientes. Cuando el vecino preguntó a la Policía, empezó a armarse jaleo y bajamos otros a ver qué pasaba. El panorama que me encontré fue el siguiente: había muchísimos coches de Policía. Primero vi tres y luego fueron llegando más. Los policías estaban muy nerviosos, ya encima de Serigne y tirando a otro vecino al suelo [el que se ve en el vídeo]. En el edificio vivimos muchos activistas de movimientos sociales y ya hemos visto otras actuaciones así, por lo que preguntamos a los agentes por su mando, pero en ningún momento quisieron hablar con nosotras", relata Berta.

Una actuación policial "violenta"

Cuando las vecinas y vecinos preguntaron por el mando policial a cargo del operativo, la reacción de los agentes fue "empezar a pedir la documentación no solo a la gente del edificio, sino también a otras personas que por ejemplo salían del supermercado de enfrente. Algunas vecinas dijeron que no tenían la documentación encima porque acababan de salir en casa. Alguno estaba hasta con las zapatillas. La actuación policial, entonces, se volvió más violenta. Entraron en el edificio y tiraron a otros dos vecinos al suelo, poniéndoles también la rodilla sobre la cabeza. Se llevaron detenida a una vecina que estaba dentro del edificio". Para las vecinas y vecinos de Mbaye, lo que sucedió fue "un abuso policial". Berta asegura además que no es cierto que existieran agresiones por su parte, "ni siquiera verbales". "No nos sorprenden las mentiras policiales. Tienen que justificar de alguna manera una actuación tan desmedida, tan desproporcionada, con un componente racista muy fuerte. A Serigne le paran cada dos por tres, no sé si por acoso, racismo o por las dos cosas. A mí no me han parado nunca", compara Berta.

Desde Amnistía Internacional, que investigan los hechos, si bien afirman "desconocer por el momento la realidad de las aseveraciones hechas por la Policía", reconocen que no es la primera vez que constatan "discrepancias entre versiones y atestados policiales y la versión de quienes sufren actuaciones policiales que pueden suponer violaciones de derechos humanos". "Hemos denunciado casos como el de Javitxu, que entró en prisión solo con base a la versión policial. Hemos conocido casos también en los que, tras una actuación policial con, incluso, resultado de muerte, sindicatos policiales apresuradamente las justifican con base a prejuicios o información falsa, como en el caso de Haitam", recuerda el responsable de investigación de Amnistía Internacional en España, Daniel Canales, quien también ha denunciado "los indicios de uso excesivo de la fuerza por parte de algunos agentes durante las detenciones".

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Redactor de Política de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela y Máster de Investigación en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en La Voz de Galicia, Público, La Sexta o eldiario.es y colaboró en medios como Praza, Luzes, La Marea, Vanity Fair o CTXT. Creó un programa de humor con los cómicos Facu Díaz y Miguel Maldonado en La Tuerka. Ha escrito tres libros: 'El analista' (Libros del KO), 'Dajla. Apuntes desde o Sahara' (Praza), y '(Des)Unidos' (Icaria).

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