Archivan la denuncia por abuso sexual contra Adolfo Suárez por estar muerto y por haber prescrito los hechos
El juez afirma que no puede aplicar el Código Penal actual y anuncia el archivo de la causa al considerar que los hechos están prescritos y que no se pueden imponer responsabilidades contra el acusado, ya que está muerto. A pesar de que el juez ha archivado el procedimiento, la resolución no es firme y puede ser recurrida.
La Justicia ha archivado la denuncia que presentó una mujer por presuntos abusos sexuales contra el expresidente del Gobierno de España, Adolfo Suárez, tras considerar que los hechos están prescritos y que, como el principal acusado está muerto, ya no se pueden pedir responsabilidades penales, según ha informado este viernes 'El País'.
Los hechos denunciados el pasado 9 de diciembre ocurrieron, supuestamente, entre 1983 y 1984, según ha relatado la propia víctima, quien ha asegurado haber sufrido "abusos y agresiones sexuales continuadas con abuso de superioridad e intimidación" por parte del expresidente del Centro Democrático y Social. En aquel momento, la víctima tenía 17 años y Suárez, que tenía 51 años, ya había dejado de ser presidente.
Sin embargo, el juzgado de violencia sobre la mujer número 14 de Madrid (encargado de este caso) ha determinado a través de un auto al que ha tenido acceso la agencia EFE, que se debe archivar la denuncia, pues además de que Suárez está muerto (falleció en 2014) y no se le pueden atribuir responsabilidades, también ha prescrito el delito.
La víctima, quien conoció al expresidente el 23 de febrero de 1982, mantuvo varios encuentros con Suárez en el despacho de este, siendo recibida incluso por su secretario y secretaria (Amores y Gádor, respectivamente). En una de esas citas, concretamente en una que mantuvieron el 4 de marzo de 1983, el entonces expresidente se abalanzó sobre ella, le robó un beso e incluso le tocó el pecho. Todo ello sucedió, según su testimonio, sin su consentimiento y en repetidas ocasiones.
"Desde ese momento mi vida cambió y yo también. (...) No sabía cómo gestionar esa situación, no me atrevía a decir nada en casa, ellos estaban ilusionadísimos con mi amistad con ese señor, se creían que tenía el futuro resuelto. No podía romper con esa relación de la noche a la mañana. También tenía muchísimo miedo, pensaba que era un hombre con mucho poder y que si me negaba a lo que él quería, podría arruinarme más la vida", señaló la víctima en la denuncia. A pesar de que el juez ha archivado el procedimiento, la resolución no es firme y puede ser recurrida.