Armengol quiere mano dura para evitar en el Congreso incidentes como el que protagonizó un diputado de Vox
Plantea a la Cámara reformar el reglamento.

La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, ha propuesto este martes a la Mesa de la Cámara reformar el reglamento de la institución para evitar situaciones conflictivas como la que protagonizó la pasada semana el diputado de Vox José María Sánchez. Armengol ha planteado además al órgano de gobierno del Congreso que se condene de forma enérgica la actuación de dicho diputado
En el escrito, que cuenta con la mayoría progresista en la Mesa para salir adelante, se hace además un llamamiento a todas las formaciones políticas para que relajen el clima de crispación que se está trasladando a la vida parlamentaria.
El incidente que ha impulsado esta posible modificación del reglamento tuvo lugar durante el debate de una proposición no de ley impulsada por el PSOE para documentar la quema de libros durante el franquismo y el golpe de Estado. El diputado de Vox ya había sido apercibido por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, tras tener un enfrentamiento verbal con el parlamentario de ERC Jordi Salvador.
El dirigente de Vox se quejaba de que el independentista le había llamado "nazi, asesino, analfabeto y gilipollas". Estas palabras enfurecieron a Sánchez, que subió a la tribuna del hemiciclo para hablar con una letrada del Congreso con el objetivo de que se le permitiera intervenir en el pleno. Se le denegó la petición hasta en dos ocasiones, lo que provocó que subiera a la tribuna para enfrentarse a Gómez de Celis ante el bochorno del resto de diputados.
"No lo puedes consentir", le exigía al presidente en funciones del Pleno. Conforme al Reglamento, Gómez de Celis anunció la expulsión del diputado de Vox, tras haber desatendido tres avisos, lo que le impidió participar en los debates y votaciones del resto de sesión.
Tras el incidente, diferentes partidos del Congreso pidieron aplicar una sanción más grave al diputado. Pero no es sencillo, aunque el reglamento del mismo ya contemple algunas opciones.
Según señala El País, la Presidencia ya ha consultado con los letrados del Congreso y ha constatado que los precedentes de diputados autonómicos, expulsados y sancionados con un mes de suspensión de sus funciones, por situaciones similares, han recibido posteriormente el amparo en sus recursos hasta del Tribunal Constitucional.
El artículo 106 del reglamento advierte de que un "desorden grave" puede llegar a ser sancionada con un mes de suspensión. "Cualquier persona que en el recinto parlamentario, en sesión o fuera de ella y fuese o no miembro de la Cámara, promoviere desorden grave con su conducta de obra o de palabra, será inmediatamente expulsada. Si se tratare de un miembro de la Cámara, la Presidencia le suspenderá, además, en el acto en su condición de tal por plazo de hasta un mes, sin perjuicio de que la Cámara, a propuesta de la Mesa y de acuerdo con lo previsto en el artículo 101, pueda ampliar o agravar la sanción".
Ese artículo 101, que ya contempla la suspensión temporal, indica lo siguiente:
La suspensión temporal en la condición de diputado o diputada podrá acordarse por el Pleno de la Cámara, por razón de disciplina parlamentaria, en los siguientes supuestos:
- Cuando impuesta y cumplida la sanción prevista en el artículo 99, el diputado o diputada persistiere en su actitud.
- Cuando portare armas dentro del recinto parlamentario.
- Cuando, tras su expulsión del salón de sesiones, se negare a abandonarlo.
- Cuando contraviniere lo dispuesto en el artículo 17 de este Reglamento (Los miembros de la Cámara no podrán invocar o hacer uso de su condición de tales para el ejercicio de actividad mercantil, industrial o profesional)
Sin embargo, en los diferentes casos que han llegado al Constitucional, todos han sido rechazados porque se entiende que los desórdenes graves que figuran en el Reglamento deberían ser “de otra naturaleza: manifestaciones en el recinto parlamentario, agresiones, etcétera”, y no conductas que se consideran menos violentas o graves.
