Una médica derriba el mito de qué pasa con la vitamina D si tomas mucho el sol este verano: "No hay motivo para suspenderla"
Pero siempre hay que utilizar las cantidades adecuadas.

La médica advierte de que suspender la suplementación durante los meses de verano puede hacer que vuelvan a bajar los niveles de vitamina D y recuerda que el organismo cuenta con mecanismos naturales para regular su producción
Con la llegada del verano y el aumento de las horas de sol, muchas personas que toman suplementos de vitamina D se plantean una misma pregunta: ¿es necesario seguir tomándolos o basta con la exposición solar? Para la médica Isabel Viña, la respuesta es que abandonar la suplementación únicamente porque ha llegado el verano puede ser un error.
"¿Hay que dejar la vitamina D en verano? No", asegura la especialista, que insiste en que, siempre que se utilicen las cantidades adecuadas, "entre 1.000 y 2.000 unidades internacionales de vitamina D", no existe ningún problema ni riesgo de toxicidad.

El error de suspender la suplementación en verano
Según explica Viña, muchas personas que han sufrido un déficit de vitamina D consiguen normalizar sus niveles gracias a una suplementación adecuada. Sin embargo, cuando llega el verano deciden interrumpirla al pensar que la exposición solar será suficiente para mantenerlos.
La médica advierte de que esta decisión puede tener consecuencias. "Si has tenido un déficit de vitamina D y lo has corregido gracias a una suplementación adecuada, dejar de tomarla en verano es un error", señala.
El motivo que indica la profesional es que pasar varios meses sin suplementación puede provocar una nueva disminución de los niveles, de modo que en septiembre o en otoño muchas personas vuelven a encontrarse en una situación de insuficiencia.

Esta caída, según señala Viña, puede afectar a diferentes funciones del organismo, ya que la vitamina D está relacionada con la salud ósea y muscular, además de intervenir en procesos vinculados al sistema inmunitario y a la regulación hormonal.
¿Tomar mucho sol provoca un exceso de vitamina D?
Uno de los mitos más extendidos es que una exposición prolongada al sol durante el verano puede generar un exceso de vitamina D en el organismo. Sin embargo, Viña asegura que esto no ocurre. "Muchas personas piensan: 'si tomo el sol, ya tendré suficiente vitamina D y puedo tener incluso un exceso'. Pero no es así", explica.
En condiciones normales, entre cinco y diez minutos de exposición solar pueden ser suficientes. A partir de ese momento, el exceso de radiación ultravioleta no continúa produciendo vitamina D activa. "El exceso de radiación que recibe la piel se transforma en metabolitos inactivos, como taquisterol y lumisterol, lo que hace prácticamente imposible intoxicarse por vitamina D solo con el sol", afirma.

La médica destaca que esta regulación también existe un control metabólico cuando se consume mediante suplementos. "El hígado y los riñones cuentan con mecanismos que regulan su metabolismo y evitan un exceso, siempre que se mantengan dosis de entre 1.000 y 2.000 unidades internacionales al día", explica. Por ello, insiste en que "no hay motivo para suspenderla" cuando se siguen las pautas habituales recomendadas por los profesionales sanitarios.
