Cascos azules españoles en Líbano salen ilesos tras un nuevo ataque de carros de combate israelíes
Las fuerzas israelíes efectuaron tres disparos con su cañón, cayendo los proyectiles a 150 metros y 380 metros de los militares españoles, que se replegaron a una zona segura, informa Defensa.

El Ministerio de Defensa ha denunciado disparos de Israel contra una patrulla española desplegada en Líbano. No han causado daños, según informa este martes en un comunicado, pero es un suma y sigue: tipo de incidentes se vienen repitiendo en los últimos meses, sin que el Gobierno de Benjamin Netanyahu haya puesto especial cuidado en mantener a la misión internacional (10.500 efectivos procedentes de 50 países) al margen de su pelea con el partido-milicia Hezbolá.
La ministra española, Margarita Robles, denunció ya el pasado mes de noviembre otro ataque de las mismas fuerzas israelíes a una posición española con fuego de ametralladora pesada. En aquella ocasión, dos soldados españoles resultaron heridos.
El último incidente se produjo en la tarde de ayer, sobre las cuatro y media de la tarde, cuando tres carros de combate israelíes tomaron posición al norte de la llamada buffer zone (la zona tapón, de amortiguación) en el área de responsabilidad del Batallón Español (SPANBATT) de la Brigada Este de UNIFIL, liderada por el general Antonio Bernal Martín.
Esta zona de seguridad se establece en torno a las posiciones que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) mantienen en territorio libanés. Debería ser intocable, pero no. Ante el movimiento de los israelíes, una patrulla española se dirigió hacia el lugar señalado, al sur de la localidad de El Khiam, para monitorizar los carros, fuera de la zona marcada para su despliegue.
En ese momento, los carros israelíes efectuaron hasta tres disparos con su arma principal (un cañón). Los proyectiles cayeron a 150 metros y 380 metros de los uniformados españoles. La patrulla del SPANBATT fue replegada a una zona segura, retrocediendo entonces los carros israelíes hasta su base de retaguardia. Sin más incidentes, la patrulla regresó a la base Miguel de Cervantes, en Marjayoun.
"Las Fuerzas de Defensa de Israel sabían lo que hacían. Querían intimidar. Prueba de ello es que mientras los cascos azules españoles se alejaban para ponerse a salvo, fueron rastreadas continuamente con un láser desde los tanques", expone la Cadena SER.
El Ministerio de Defensa, a través de su nota, ha recordado que "cualquier acción hostil contra ellas representa una seria violación de la Resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 1701, además de poner en peligro su seguridad".
UNIFIL ha emitido un comunicado en el que recuerda que "ataques como estos contra fuerzas de paz identificables que realizan tareas en virtud de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad se están volviendo alarmantemente comunes. Estos ataques constituyen una grave violación de la resolución 1701".
La misión
Originalmente, la Fuerza Provisional Naciones Unidas en Líbano (FPNUL) fue creada por el Consejo de Seguridad en marzo de 1978 para confirmar la retirada israelí de Líbano, restablecer la paz y la seguridad internacionales y ayudar al Gobierno de Beirut a restaurar su autoridad efectiva en la zona. El mandato tuvo que ser ajustado dos veces, debido a los acontecimientos de 1982 y 2000, recuerda Defensa.
Tras la crisis de julio y agosto de 2006, el Consejo reforzó la Fuerza y decidió que, además del mandato original, entre otras cosas, supervisaría la cesación de las hostilidades; acompañaría y apoyaría a las fuerzas armadas libanesas en su despliegue en todo el sur del Líbano, y ampliaría su asistencia para ayudar a garantizar el acceso humanitario a las poblaciones civiles y el regreso voluntario y en condiciones de seguridad de las personas desplazadas.
El 28 de agosto de 2025, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 2790, que prorroga el mandato de la FPNUL hasta el 31 de agosto de 2025.
Este 2026 será el último año en el que las tropas españolas continuarán en el Líbano. La ONU, el pasado agosto, decidió no prorrogar esta misión tras las presiones de Estados Unidos y de Israel para que no se renovase la presencia de cascos azules en el Líbano, con el objetivo de ejército libanés asuma la seguridad total en la zona.
De acuerdo con las resoluciones del Consejo de Seguridad 425 (1978) y 426 (1978) de 19 de marzo de 1978, la FPNUL fue establecida para:
- Confirmar la retirada de las fuerzas israelíes del sur del Líbano.
- Restaurar la paz y la seguridad internacionales.
- Ayudar al Gobierno del Líbano a asegurar el retorno de su autoridad efectiva en la zona.
De conformidad con la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad, de 11 de agosto de 2006, la FPNUL, además de cumplir su mandato con arreglo a las resoluciones 425 y 426, deberá:
- Monitorizar el cese de las hostilidades.
- Acompañar y apoyar a las fuerzas armadas libanesas en su despliegue en todo el sur, incluso a lo largo de la Línea Azul, cuando Israel retire sus fuerzas armadas del Líbano.
- Coordinar sus actividades a las que se hace referencia en el párrafo anterior con el Gobierno del Líbano y el Gobierno de Israel.
- Ampliar su asistencia para ayudar a garantizar el acceso humanitario a las poblaciones civiles y el regreso voluntario y en condiciones de seguridad de las personas desplazadas.
- Ayudar a las fuerzas armadas libanesas a adoptar medidas para establecer entre la Línea Azul y el río Litani una zona libre de todo personal armado, bienes y armas que no sean los del Gobierno del Líbano y de la FPNUL desplegados en esa zona.
- Ayudar al Gobierno del Líbano, a petición suya, a asegurar sus fronteras y otros puntos de entrada para impedir la entrada en el Líbano de armas o material conexo sin su consentimiento.
- En esta resolución, el Consejo también autorizó a la FPNUL a adoptar todas las medidas necesarias en las zonas de despliegue de sus fuerzas y, dentro de sus posibilidades, a velar por que su zona de operaciones no se utilizara para realizar actividades hostiles de ningún tipo; a resistir a los intentos de impedirle por medios coercitivos el cumplimiento de las obligaciones que le incumben en virtud del mandato del Consejo de Seguridad; y a proteger al personal, los servicios, las instalaciones y el equipo de las Naciones Unidas, garantizar la seguridad y la libertad de circulación del personal de las Naciones Unidas y los trabajadores humanitarios y, sin perjuicio de la responsabilidad del Gobierno del Líbano, proteger a los civiles que se encuentren bajo amenaza inminente de violencia física.
