"Cero expectativas"
Sánchez y Feijóo se ven cara a cara el lunes en medio de fuertes reproches. El PP quiere que todo sobre Defensa se vote en el Congreso y Moncloa se resiste.
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo volverán a verse este lunes, cara a cara, en la Moncloa. Pero las expectativas son prácticamente nulas, como reconocen ambas partes. El presidente le requiere para atar su apoyo a un posible envío de tropas españolas a Ucrania, pero el jefe de la oposición quiere hablar de mucho más y su equipo ya avanza que le sacará Venezuela, Groenlandia y no descarta hacer lo propio con la financiación autonómica. A medio día del viernes, aún no había orden del día sobre el encuentro, según las fuentes consultadas por El HuffPost.
Los preparativos de la cumbre ponen de relieve la enorme dificultad de entendimiento entre Sánchez y Feijóo. Según Moncloa, el PP se apresuró a filtrar el ofrecimiento de la reunión, incluyendo una batería de exigencias y sin estar cerrados todos los detalles. “Nos responden a través de los medios tras marear la perdiz, todo muy cutre”, se revolvía un ministro próximo al presidente. La queja de Génova fue, precisamente, que la confirmación de la cita de este lunes la supieron por los periodistas. “Siempre tan elegantes”.
Finalmente, y pese a todo, habrá encuentro entre los dos principales líderes del país. "Por responsabilidad institucional, iremos. Pero no será un trágala", avisan en Génova. Algunos en el PP habrían preferido que Feijóo ni tan siquiera asistiera, emulando a Isabel Díaz Ayuso. Si bien, esos comentarios solo se han escuchado públicamente en boca de dirigentes de Vox. "Había que ir, por obligación, otra cosa es que vayamos a aceptar sin más", corroboran en el equipo del presidente popular.
Ya de partida, hay un elemento claro de confrontación, según las distintas fuentes consultadas. Para apoyar los planes de Sánchez, Feijóo quiere su compromiso de que todo lo relativo a Defensa -“Y todo es todo”, subrayan- se vote en el Congreso de los Diputados. Un extremo al que se resisten en Moncloa, conscientes de las dificultades de lograr el respaldo de algunos de sus socios parlamentarios. “Quieren enemistarnos con los nuestros”, constatan en el equipo de Sánchez.
En un contexto normal, el amparo del PP al Gobierno en política internacional “se daría por descontado”, como reconoce un exministro. Pero todo ha cambiado desde hace tiempo. “Ahora, hasta existe el debate sobre si Feijóo tendría que sentarse o no con el presidente”, reconoce. ¿Habrá pacto de Estado? “El mundo no está para divisiones, pero no me apostaría nada”, responde en conversación informal con este periódico. El escepticismo es absoluto.
En Génova recuerdan que, hasta la cita de este lunes, se han ido enterando de la posición del España en el mundo “por los medios de comunicación”. Y de ahí que sean muchas sus preguntas. “¿Van a correr riesgo nuestros soldados si van a Ucrania? ¿Se incluirá armamento pesado? ¿Qué vamos a hacer si Rusia actúa? ¿De dónde va a salir ese incremento en Defensa? ¿Se van presentar unos presupuestos generales que recoja ese gasto?”, enumeran.
Así, en el equipo del jefe de la oposición remachan que “no será gratis” y que Sánchez tendrá que mover ficha y aceptar sus exigencias. “Que nadie dé por seguro ningún tipo de apoyo”, repiten una vez más. La secretaría de Estado de comunicación le ha ofrecido utilizar la sala de prensa que se utiliza tras las reuniones del Consejo de Ministros, pero Génova todavía no ha contestado si la usará o no. Depende de como vaya el encuentro, sugieren las fuentes consultadas.
La brecha con Yolanda Díaz
Entre sus aliados habituales, el panorama para Sánchez no es más alentador. Junts ni tan siquiera se sentará con el presidente, pese a ser convocados. “Nos damos por informados”, espetaron desde la formación independentista. A su juicio, “no” es una foto necesaria. El “no” lo tiene ya de Podemos mientras que el aumento en gasto de Defensa ha sido acogido con reticencias incluso en Sumar, que forma parte del Gobierno de coalición.
Según las fuentes consultadas por El HuffPost, en el conglomerado de partidos que conforma Sumar existe un debate “vivo” al respecto, aunque en principio Yolanda Díaz tiene comprometido el apoyo. El momento no ayuda a la unidad del Ejecutivo después del fuerte encontronazo por las medidas en materia de vivienda.
“Nos enteramos diez minutos antes de que Sánchez las anunciara y cuando estábamos negociando. Es una deslealtad. Si no negocian, votaremos que no. Están avisados. Así no podemos seguir”, esgrimen desde el entorno de la vicepresidenta segunda. De hecho, la portavoz Verónica Martínez Barbero acudirá el martes a Moncloa con el encargo de abordar esas diferencias, directamente, con el presidente.
El jefe del Gobierno también se verá con los representantes de ERC, PNV y Bildu -no ha convocado a Vox- antes de partir el miércoles al Foro Económico Mundial de Davos junto a cuatro ministros, cita en la que también estará el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Por lo menos, bromea un alto cargo en Moncloa, “esta semana no nos habéis preguntado por Koldo”.