Diana Morant: "Leire Díez era una Antoñita la Fantástica. No sé ni si ella se creía su propia historia"
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades tilda a la exmilitante del PSOE de "outsider", pide no "despedazar" a Zapatero y acusa al CGPJ de ser "ciego" y "corporativista" por no ver que existen "causas políticas". Sobre la falta de plazas en la universidad pública avisa: "Estamos dejando fuera a las mentes más brillantes".
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, presentó este lunes junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un ambicioso programa para poner fin a la discriminación que sufren las mujeres en investigaciones derivadas de la salud. Una desigualdad constatada a partir de la infrarrepresentación de lo femenino en ensayos clínicos o en la escasa priorización de patologías altamente prevalentes en mujeres. "Históricamente, se ha tomado el cuerpo masculino como referencia universal. Incluso los modelos animales han sido mayoritariamente machos. La ciencia ha avanzado mucho en estas últimas décadas, pero con una mirada incompleta. Y cuando la mirada es incompleta, la ciencia también lo es", señalaba ayer la ministra en un encuentro en el que ella misma desveló que padece endometriosis, una enfermedad propia de las mujeres cuyo diagnóstico suele llegar hasta diez años tarde. Como ha sido su caso.
Tras la presentación de este programa, la ministra abordó en una entrevista con El HuffPost este y otros asuntos de actualidad, como las protestas de profesores en regiones como la suya, la Comunidad Valenciana, o el incremento de plazas para estudiar en universidades privadas frente al estancamiento de las cifras en la pública. "Estamos expulsando de las universidades públicas a las mentes más brillantes de nuestro país", lamentaba.
Además, criticó que "el vago" de Mazón "se vaya a la playa con el dinero de todos los valencianos" mientras la justicia valenciana no permite que el expresidente de la Generalitat sea citado a declarar ni como investigado ni como testigo por la DANA. "Entonces, ¿qué tenemos? ¿Impunidad para Mazón? Es evidente que la Justicia no es igual para todos", advirtió.
- Usted presentó este lunes un plan de acción para reducir la brecha histórica que existe en la investigación sobre problemas de salud que afectan esencialmente a las mujeres. ¿En qué enfermedades o diagnósticos esa discriminación es más evidente y más gravosa?
- En todas, en realidad. Fíjese, la investigación científica en la que se basa la medicina para alcanzar un diagnóstico y tratar una enfermedad siempre se hace en personas o con animales. Y ahí ya viene el primer sesgo: las mujeres formamos parte de los ensayos en cifras muy minoritarias. Y luego tenemos un segundo sesgo en la clara falta de estudio sobre enfermedades, dolencias o patologías que son exclusivas de mujeres. Aquellas relacionadas con nuestras hormonas, la menstruación, la menopausia... Nunca ha interesado históricamente estudiar las enfermedades propias de las mujeres.
Así que, cuando entramos en el médico, creemos que nos han estudiado igual que a los hombres. Y no es así. De manera que hay diagnósticos de enfermedades propias y exclusivas de las mujeres que tardan en llegar hasta diez o doce años. Y esto agrava la enfermedad y también empeora la calidad de vida de las mujeres, puesto que tienen irremediablemente que convivir con dolor. Lo que genera, al final, una discriminación social porque te critican que siempre estás enferma, que siempre te duele algo... Una culpabilidad que llegamos a asumir como natural.
- Usted ha revelado que padece endometriosis, una enfermedad que soporta un gran retraso en el diagnóstico. ¿Desde cuándo lo sabe y por qué ha decidido contarlo?
- Me parecía bueno contar que alguien con mi trabajo, que soy ministra, también ha tenido que sobrevivir y convivir con las patologías que están asociadas a una enfermedad como la endometriosis. Una enfermedad que padecemos una de cada diez mujeres y cuyo diagnóstico llega siete o diez años tarde. Fíjese, yo llevo con dolores desde 2017 y me diagnosticaron la enfermedad hace poco más de un año. Pero ese diagnóstico me ha cambiado la vida porque ahora los médicos ya pueden tratarme una enfermedad sabiendo cuál es.
- Sigamos hablando de cosas relacionadas con su ministerio. Estos días, como bien sabe, muchos jóvenes han hecho la PAU y están ahora seleccionando las carreras que quieren estudiar. Algunos de ellos no podrán hacer la que desean porque no hay plazas suficientes en las universidades públicas y tendrán que plantearse ir a la privada. ¿Qué mensaje, como ministra de Universidades, les lanza usted?
- Estoy muy preocupada sobre este asunto porque, en los últimos diez años, el número de plazas en las universidades públicas sólo ha crecido un 2% y en la privada, un 100%. Si nuestros estudiantes necesitan más plazas, ¿por qué las CC.AA. no las crean mientras sí permiten por ley que haya más universidades y plazas en la privada?
Desde mi ministerio, al ser una competencia autonómica, estamos peleando para garantizar que la oferta privada que aprueban los gobiernos regionales cumpla con todos los requisitos de calidad que también exigimos a la pública. Por eso aprobamos hace unos meses un real decreto para revisar sus condiciones de funcionamiento. Y vamos a seguir pensando en qué más podemos hacer. A mí, que me gustaría ser presidenta de la Generalitat Valenciana, tengo claro que mi prioridad será ampliar la oferta en esta CC.AA.
- Usted ha sido muy crítica con la situación en las universidades públicas madrileñas, pero en Andalucía también hemos visto que universidades importantes como la de Sevilla han tenido que meter la tijera. Sin embargo, Bonilla ha ganado las elecciones casi con mayoría absoluta y a Ayuso no hay quien le tosa en Madrid. ¿Estamos los españoles concienciados de lo que nos jugamos sin una universidad pública fuerte?
- No. La ciudadanía entendió durante la crisis económica qué consecuencias tenían los recortes en la sanidad pública o en la educación pública. Pero no fueron tan conscientes de lo que provoca descuidar la ciencia pública o la universidad. De hecho, ha habido una falsa percepción de que la universidad pública era elitista porque subían mucho las notas de corte, cuando la realidad es que esto pasa porque cada vez hay gente más buena y mejor formada pero las plazas son más limitadas. Y por eso estamos expulsando del sistema universitario público a gente que tiene un 12,5 o un 13 de nota media. Es decir, a las mentes más brillantes de nuestro país.
Yo tengo claro que algunos están llevando a cabo una estrategia para maltratar y recortar en la pública y para que el negocio de la privada sea más rentable. Por eso mi obsesión es que la gente sepa que, cuando vota, está decidiendo sobre cosas que van a tener un gran impacto en sus vidas. Sobre todo, en lo relativo a servicios públicos esenciales que están transferidos a las CC.AA.
- También estamos hablando estos días de las protestas de los profesores de la educación pública no universitaria, especialmente en la Comunidad Valenciana. Usted ha propuesto derogar la ley de libertad educativa, 400 euros mensuales más en salarios y un plan específico para la climatización de aulas. El PP ha venido a decir que esta situación viene heredada de los años en los que gobernaba la izquierda y que ustedes no impulsaron estas medidas cuando pudieron hacerlo. ¿De quién es la culpa?
- Mire, a mí no me gustan los políticos que se dedican a culpar a otros y a mirar fuera. Me gustan los políticos que se hacen cargo de sus responsabilidades. Pero es que, además, hay que ver de dónde venimos. La comunidad educativa negoció y pactó con el gobierno de Ximo Puig unos aumentos de plantilla que se fueron cumpliendo hasta que llegó el PP y dejó de cumplirlos. Y el gobierno de Puig también presentó un plan para reconstruir y reformar todos los centros educativos de la Comunidad Valenciana.
Ahora ha habido un intento de enfrentar a los profesores con los padres o de criminalizar e insultar al profesorado... Sólo hay que recordar que el PP puso un tuit en el que básicamente acusaba a los profesores de ser vagos y de cogerse bajas de manera fraudulenta para no ir a trabajar. Si aquí hay algún vago ese es Mazón, que sigue yendo a la playa con el dinero de todos los valencianos porque el PP lo consiente. Y lo que hace falta es un Consell que crea en la educación pública y que no la maltrate.
- Hablando de Mazón, el TSJ valenciano sigue sin ver motivos para investigarle por la DANA. ¿Cree que la situación sería diferente si Mazón fuera, pongámosle, socialista?
- A mí se me revuelve el cuerpo cada vez que veo los mensajes que se intercambiaron los miembros del Consell ese día. Tenían datos suficientes para haber protegido a la ciudadanía y, aún así, todos se fueron al Ventorro. Porque el Ventorro es una categoría. Mazón se fue a comer a ese restaurante, pero la vicepresidenta primera y el vicepresidente segundo se fueron a dar premios y el conseller de Educación se fue a casa a conciliar. La consecuencia de aquello fueron 230 muertos. Sus familiares estuvieron el otro día delante de los juzgados porque no entienden que Mazón no pueda ser ni citado a declarar como investigado o como testigo. Entonces, ¿qué tenemos? ¿Impunidad para Mazón? En relación a qué situación se encontraría ahora Mazón si fuera socialista, yo creo que es evidente que la Justicia no es igual para todos. Y este caso lo ha evidenciado.
- Pero la presidenta del TS y del CGPJ, Teresa Perelló, dice que es inadmisible cuestionar la honestidad de los jueces. ¿Qué le responde usted?
- Todas las profesiones tienen personas que no dan la talla y yo creo que la Justicia también las tiene. Y produce desconfianza que el CGPJ sea ciego y absolutamente corporativista al no ser capaz de ver que en este país hay causas políticas puras y duras. Sólo se mueven cuando la sociedad - y los ministros formamos parte de esa sociedad - sale a decir que intuimos que hay cosas que no se están haciendo bien.
Sobre esto quiere recordar que, hace tres años, hubo jueces que salieron a manifestarse en las puertas de los juzgados en contra de la ley de amnistía con la toga puesta. ¿Eso no es una injerencia en el poder legislativo? Que yo sepa, los jueces tienen que interpretar y aplicar la ley. A mí me da igual lo que opine un juez de la ley de amnistía. A mí me da igual lo que opine un juez de la ley del aborto. Debería darnos igual porque no deben llevar a la sala su opinión. Deben defender una ley que ha aprobado el poder legislativo. Sin embargo, en este país, incluso antes de aprobarse la ley de amnistía, estaban manifestándose en contra con la toga puesta. A mí me parece que eso es hacer política.
- ¿El denominado 'caso Leire' también es una causa política, para usted?
- A mí esta señora me genera inquietud, porque es una outsider, un 'pequeño Nicolás', una Antoñita la Fantástica, que no sé qué objetivo buscaba. Pero creo que era algo personal y que esa inquietud la llevaba a pedir reuniones. Seguramente tropezó con personas ingenuas que no le daban importancia, pero que en el momento en el detectaron o comprobaron por dónde iba esta señora, pusieron pie en pared y no se volvieron a reunir con ella. Yo no sé ni si ella, incluso, se creía su propia historia.
Pero esto va a quedar en una persona que intentaba hacer cosas pero no pudo hacerlas porque no tenía el poder para hacerlo. De hecho, mantenía relaciones con las cloacas del PP. Y el presidente (Sánchez) entró justo para acabar con eso: él nunca habría consentido que el gobierno de España volviera a ser una cloaca. De hecho, lo que ha quedado demostrado es que el PSOE no se ha financiado con dinero 'b' y que la UCO no se encontró en Ferraz con ordenadores destruidos a martillazos ni con trituradoras de papel. Se encontró con un partido serio que quiere colaborar con la Justicia.
- Este miércoles también comparece en la Audiencia Nacional, José Luis Rodríguez Zapatero. Sánchez ha salido en su defensa, pero, ¿a usted no le resulta sorprendente, por ejemplo, que el expresidente del Gobierno guardara en una caja fuerte joyas por valor de 1,3 millones de euros?
- Mire, esta historia empezó con el clonado de un teléfono móvil de un ciudadano venezolano en un aeropuerto de Estados Unidos. Algo que, desde el punto de vista de la legislación española, es absolutamente ilegal. Eso pasó en el 2021 y las autoridades estadounidenses han trasladado a las españolas esta información justamente cuando este gobierno progresista ha plantado a la guerra injusta en Irán y hemos vuelto a la calle con el 'No a la guerra'. Qué coincidencia, ¿no?
Después, unas conversaciones de gente apelando a Zapatero acaban con la imputación de todo un expresidente del Gobierno de España. Cosa que no había ocurrido nunca, ni siquiera con "M. Rajoy". Y a partir de ahí, registros y lo que te encuentres. Algo que abre la puerta a una investigación prospectiva, porque estábamos hablando de Plus Ultra y ahora hablamos de joyas encontradas durante un registro. Me suena mucho a lo del juez Peinado, que también empezó con un rescate a una aerolínea y que luego siguió con una cátedra de empresa... y al final tienes a una persona despedazada. Yo espero que a Zapatero no lo despedacemos porque es muy difícil restaurar la honorabilidad de las personas cuando se les ha sometido a un juicio público con franca indefensión.
- Me gustaría acabar la entrevista con dos cuestiones, de nuevo, relativas a su ministerio. La primera, sobre el eclipse solar del próximo 12 de agosto. ¿Cómo se está preparando el Gobierno para este acontecimiento?
- Vamos a ver un fenómeno que hace más de cien años que no lo hemos visto en España. Yo aconsejo a la gente que disfrute de ese momento, que busque dónde se va a ver ese eclipse solar completo y que lo haga en condiciones de seguridad. Que no se fíen de sus gafas de sol o de una radiografía, sino de las gafas homologadas para poder ver el eclipse.
- El Gobierno ya está preparando los presupuestos para 2027. ¿Puede adelantar algo sobre los fondos totales que se van a destinar a ciencia e innovación?
- Yo no le voy a quitar importancia a aprobar unos nuevos presupuestos porque la tiene. Pero es verdad que incluso con unas cuentas prorrogadas, el ministerio de Ciencia ha crecido un 20% cada año. Yo ya voy por el doble de inversión con respecto al presupuesto con el que empecé como ministra.
Ahora, en estos de 2027, voy a pedir de nuevo ese aumento del 20% que me han concedido siempre y ya estaríamos hablando de unos 6.000 millones de euros para ciencia. Es decir, la mayor partida que se ha dedicado a esta materia en nuestro país en toda la historia. Y estamos llegando a estas cifras incluso con presupuestos prorrogados.