“Es lo que hay”: así actualizan PP y Vox su relación
Los populares han asumido que toca pactar y ya no descartan a Abascal como vicepresidente de Feijóo: “Más miedo da a los españoles que Sánchez continúe en la Moncloa”
Se acabó la discusión. Tras el ciclo electoral que concluía este verano en Andalucía, en el Partido Popular interpretan que no hay margen de maniobra sin sumar a Vox en sus planes. Tampoco de cara a unas elecciones generales, que siguen fijadas para el año 2027.
“Somos socios naturales”, confiesan a las claras las fuentes consultadas. Y esto rompe con el compromiso verbalizado por Feijóo en el congreso de su partido de hace un año de dejar fuera a Vox de su hipotético Ejecutivo. "Yo quiero un gobierno en solitario, y no darle a mi país los espectáculos que vemos cada martes en el Consejo de Ministros", dijo entonces ante los suyos. Fuentes del PP admiten que ese sigue siendo el deseo del dirigente gallego, pero también que hay que ser pragmáticos e interpretar cuál es la situación actual.
Así, PP y Vox actualizan su relación en la recta final de la legislatura. Han establecido un pacto de no agresión porque, admiten las fuentes consultadas, están obligados a entenderse. Y tienen, además, un objetivo conjunto: que los gobiernos de Extremadura, Aragón, Castilla y León y ahora también Andalucía funcionen, no haya líos… de cara a demostrar que pueden trabajar conjuntamente. No quieren que nada pueda trastocar las estrategias de campaña de las generales.
En Andalucía, lo hemos estado contando estos días en El HuffPost, Juanma Moreno se está haciendo a la idea de que va a tener que entenderse con Vox. Esta semana ya tendrá su Gobierno en marcha, con los de Abascal al frente de la vicepresidencia de Turismo, Desregularización, Justicia y Administración Local. El objetivo de Moreno Bonilla, sin embargo, es diluir el impacto de Vox en el gobierno y su influencia en el gabinete, pero sin molestar a su nuevo socio. En el entorno de Abascal admiten que es en Andalucía donde pueden surgir los problemas más destacados.
“Es lo que hay”, resumen en el PP. Así que en Génova ya se hacen a la idea: Santiago Abascal podría ser vicepresidente de Feijóo si dan los números. “Más miedo da a los españoles que Sánchez continúe en la Moncloa”, razonan.