España pone a la venta un submarino histórico de la Armada que defendió el islote Perejil de Marruecos
El BOE saca a subasta el submarino S-74 Tramontana para su desguace con un precio base de 138.468 euros
La nave participó en la crisis del islote Perejil en 2002 y en operaciones de la OTAN en el Mediterráneo. El histórico submarino Tramontana (S-74), una de las unidades más veteranas de la Armada Española, ha sido puesto a la venta para su desguace. El anuncio aparece publicado en el Boletín Oficial del Estado, donde se detalla el expediente de enajenación que autoriza su conversión en chatarra tras casi cuatro décadas de servicio.
La subasta fija un precio base de 138.468,53 euros y establece que los interesados disponen de 30 días naturales desde su publicación para presentar ofertas. El submarino se encuentra actualmente en el Arsenal de Cartagena, donde permanece atracado tras su retirada del servicio activo.
Para participar en el proceso, los aspirantes deberán presentar una fianza provisional del 20% del precio base, es decir, 27.693,70 euros, que se convertirá en garantía definitiva si finalmente obtienen la adjudicación.
Un submarino clave en la historia reciente de la Armada
El Tramontana (S-74) pertenecía a la Clase Agosta, una serie de submarinos diésel-eléctricos construidos para la Armada española durante la década de 1980.
La unidad fue entregada oficialmente el 30 de diciembre de 1985, aunque su primera inmersión tuvo lugar el 5 de julio de ese mismo año. Durante su carrera operativa participó en numerosas misiones de vigilancia, defensa y cooperación internacional.
Entre las más destacadas figuran su participación en la operación Unified Protector, destinada a aplicar el embargo naval a Libia durante la guerra civil de 2011, y su presencia en la misión Operation Sea Guardian, centrada en la seguridad marítima y la lucha contra el terrorismo en el Mediterráneo.
El papel del Tramontana en la crisis del islote Perejil
Uno de los episodios más conocidos de la trayectoria del submarino ocurrió durante la crisis del Islote Perejil en julio de 2002.
El conflicto estalló cuando seis soldados marroquíes desembarcaron en el islote y colocaron la bandera de Marruecos, lo que provocó una crisis diplomática entre ambos países.
El Gobierno español, presidido entonces por José María Aznar, ordenó preparar una operación militar para recuperar el islote, conocida como Operación Romeo-Sierra.
Dentro del dispositivo naval desplegado, el submarino Tramontana fue enviado a la zona con una misión estratégica: realizar tareas de vigilancia submarina, disuasión y cobertura naval ante cualquier posible reacción marroquí.
Según diversas crónicas militares, el submarino navegó en inmersión y sin ser detectado hasta las inmediaciones del islote. Su objetivo era impedir refuerzos por mar y garantizar la seguridad de la operación.
Una operación rápida y sin disparos
El 17 de julio de 2002, antes del amanecer, comandos españoles del Grupo de Operaciones Especiales y de la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada recuperaron el islote.
Los soldados españoles llegaron en helicópteros Super Puma con apoyo de unidades de la Infantería de Marina. La operación fue rápida y se desarrolló sin disparos ni heridos. Los militares marroquíes fueron detenidos y posteriormente repatriados.
Durante toda la operación, el Tramontana permaneció sumergido, vigilando la zona como elemento de disuasión.
Un submarino con armamento avanzado para su época
El S-74 contaba con cuatro tubos lanzatorpedos de 533 milímetros, capaces de disparar distintos tipos de armamento.
Entre ellos se encontraban:
- Torpedos filoguiados F-17 mod. 1 y mod. 2, diseñados para atacar buques y submarinos.
- Torpedos antisubmarinos L-5 mod. 4.
Además, el submarino disponía de sistemas de sensores basados en sónar, periscopios, radares y antenas de comunicaciones, que se modernizaron en varias ocasiones para mantener su operatividad durante décadas.
Un final discreto para un buque histórico
Tras casi 40 años de servicio, el destino del Tramontana será el desguace si finalmente se adjudica la subasta. El anuncio del BOE prevé incluso la posibilidad de hasta tres nuevas subastas, con rebajas del 15% en cada una, si la primera quedara desierta.
Así podría terminar la historia de uno de los submarinos más veteranos de la Armada española, protagonista silencioso de operaciones militares y de uno de los episodios diplomáticos más tensos entre España y Marruecos en las últimas décadas.