¿Moción de censura? No… de momento
La euforia empieza a asentarse en Génova ante el desgaste del Gobierno tras la imputación de la Audiencia Nacional a Zapatero. Feijóo trata de mantener la cautela, pero la moción es una opción que está encima de la mesa.
La dirección nacional del PP se toma con cautela la posibilidad de presentar una moción de censura contra Pedro Sánchez. Aunque en Génova reconocen que el escenario político "ha cambiado" tras la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el creciente desgaste del Ejecutivo; Alberto Núñez Feijóo mantiene la consigna de actuar con prudencia y medir cuidadosamente los tiempos. Sin embargo, algo se empieza a mover entre las paredes de Génova.
En el entorno del líder del PP sitúan el próximo 2 de junio, fecha prevista para la declaración de Zapatero ante la Audiencia Nacional, como un posible punto de inflexión de la legislatura. "Estamos hablando del pilar fundamental del sanchismo", aseguran desde la sede popular, convencidos de que esa comparecencia puede aumentar todavía más la presión política sobre Sánchez. La propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado este jueves que "Pedro Sánchez ha unido su destino al de Zapatero".
Pese a ello, Feijóo no ha dado todavía ningún paso formal para activar una eventual moción de censura. Según trasladan fuentes del partido, el presidente popular no ha iniciado una ronda de contactos con los grupos parlamentarios para comprobar si alguno de los socios habituales del Gobierno ha cambiado de posición. Sin embargo, la carta se encuentra dentro de la baraja y no es descartable los movimientos hacia esa dirección aunque la prudencia siga siendo el elemento principal.
El propio líder popular ha trasladado a su equipo un mensaje de cautela ante la creciente euforia que se vive en algunos sectores del partido por el goteo de corrupción que lleva meses cayendo sobre el Gobierno de Sánchez. "Cabeza fría, esto va a ser largo, no caigamos en la ansiedad", repite el líder popular a los suyos con la mentalidad de querer medir bien los siguientes pasos. En caso de que las palabras de Sánchez se cumplan, queda un año para las próximas elecciones generales y los de Feijóo vendrían con las victorias electorales de los últimos cuatro comicios: Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. La cautela dentro de Génova parece imperar.
Pese a ello, algunas voces de la dirección popular no descartan que la moción de censura pueda acabar planteándose "a medio plazo". "No vamos a dar pistas de la estrategia", apuntan desde Génova, donde esperaran al transcurso de los acontecimientos con especial hincapié a dentro de dos semanas, cuando Zapatero comience a dar explicaciones ante la Audiencia Nacional y que se empiecen a ver las reacciones del Gobierno. Con ello, una hipotética moción de censura sólo tendría sentido si alguno de los aliados del actual Ejecutivo cambia de rumbo y eso es precisamente lo que el líder del Partido Popular está esperando.
La llave de los socios del Gobierno
Las declaraciones realizadas ayer por Feijóo en el Congreso de los Diputados en el primer pleno tras conocerse la imputación iban en esa misma dirección y trataron de elevar más si cabe la presión sobre los socios del Gobierno. En el PP interpretan que, aunque estos partidos todavía no han roto con Sánchez, la incomodidad "es cada vez más evidente". La dirección popular cree que el deterioro de la mayoría parlamentaria se está acelerando y que algunos grupos empiezan a tomar distancia públicamente del Ejecutivo. Desde la noticia de la imputación, los socios han exigido explicaciones tanto del expresidente como de los socialistas. En el hipotético caso de que el auto de 88 páginas sea cierto, el futuro se encuentra en el limbo.
Con o sin socios, la euforia se empieza a asentar entre las paredes de Génova y el optimismo empieza a ser la tónica general entre las filas populares. "Esto ya sí que sí es fin de ciclo", dicen. "Solo había que verles en el Congreso esta semana, su frustración", añade un diputado del Partido Popular ante el golpe político en las filas socialistas que ha suscitado la imputación de Rodríguez Zapatero y un palacio de naipes que parece que se va desmoronando poco a poco en el punto final de la legislatura.
Los barones territoriales del Partido Popular respaldan, por ahora, la estrategia de prudencia marcada por el líder del partido y principal representante de la oposición, aunque la emoción hace que existan diferentes voces dentro de la formación azul. "¿Presentar una moción para perderla? No lo veo", señala uno de los barones consultados por El HuffPost. "No hay que hacer nada más que observar cómo se desintegran", apunta otro dirigente regional, alineado con la tesis de dejar que el desgaste que está padeciendo el Ejecutivo siga haciendo lo suyo.
La única voz relevante del espacio popular que ha defendido públicamente la presentación inmediata de una moción de censura ha sido la de Esperanza Aguirre. La expresidenta madrileña considera que Feijóo debería impulsarla aunque no prosperara. Sin embargo, en el entorno del PP madrileño predominan posiciones más cautas. Aunque no descartan que el líder nacional termine activando esa vía, creen que todavía no ha llegado el momento adecuado. Las próximas semanas serán claves para el devenir de los acontecimientos.