Reacción de China a la captura de Maduro: Pekín pide a Trump su liberación "inmediata"
Se muestra "profundamente conmocionado" por los ataques militares de Estados Unidos contra Venezuela

China ya ha reaccionado a la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. El gobierno chino expresó este lunes su "grave preocupación" por la captura del presidente venezolano y pidió su "liberación inmediata". Además, acusó a Donald Trump de violar el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
En una declaración pública del portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, el gobierno de Pekín se muestra "profundamente conmocionado" por los ataques militares de Estados Unidos contra Venezuela y condenó lo que calificó como un "uso descarado de la fuerza" y la captura por la fuerza de Maduro. Acciones que, consideran, amenazan igualmente la paz en América Latina y el Caribe.
China ha sido en estos últimos años un respaldo político clave para el regimen chavista y un salvavidas financiero en los peores años de sanciones. Sólo unas horas antes del ataque sobre Caracas, Maduró recibió a una delegación china encabezada por Qiu Xiaoqi, enviado especial de Pekín para América Latina, acompañado altos funcionarios del Ministerio de Exteriores de la superpotencia asiática.
En varias respuestas a los periodistas, Lin insistió en que Washington debe "cesar los esfuerzos por socavar al Gobierno venezolano" y resolver la crisis "mediante el diálogo y la negociación".
China, añadió, "apoya que el Consejo de Seguridad de la ONU convoque una reunión de emergencia" para abordar la situación y respaldó que el órgano cumpla con sus responsabilidades conforme a su mandato.
Preguntado por los contactos de Pekín con Caracas tras la captura de Maduro, el portavoz recordó que China "respeta la soberanía y la independencia de Venezuela" y confía en que el país "gestione sus asuntos internos de acuerdo con su Constitución y sus leyes", sin confirmar conversaciones directas con la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, quien asumió de forma interina la jefatura del Ejecutivo venezolano.
En relación con la cooperación bilateral, Lin señaló que "la cooperación energética es cooperación entre Estados soberanos" y está "protegida por el derecho internacional y por las leyes de los países implicados".
En ese contexto, afirmó que, "independientemente de los cambios en la situación interna de Venezuela", la disposición de China a profundizar la cooperación con el país caribeño "en distintos ámbitos no cambiará", y que los "intereses legítimos" de China en Venezuela "seguirán siendo protegidos conforme a la ley".
El vocero también rechazó que Pekín busque establecer "esferas de influencia" en América Latina y aseguró que la política china hacia la región "es coherente y estable", basada en los principios de no injerencia, igualdad y beneficio mutuo, y sin alineamientos ideológicos.
China, añadió Lin, "seguirá siendo un buen amigo y un buen socio" de los países de América Latina y el Caribe y está dispuesta a trabajar con ellos para "defender la Carta de la ONU, salvaguardar la equidad y la justicia internacionales" y responder de forma conjunta a las tensiones derivadas de la actual situación en Venezuela.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión regional tras la operación militar estadounidense que culminó con la detención de Maduro y su traslado a Estados Unidos, un episodio que ha generado reacciones críticas de varios gobiernos y ha llevado a la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
