57 años y 42 cotizados: el servicio de empleo le propone empezar de cero con adolescentes y ahora siente que toda su vida laboral no ha servido de nada
Un camino que no le ofrece ninguna garantía real de encontrar trabajo.
Después de más de cuatro décadas trabajando y cotizando sin interrupción, Johannes pensaba que la recta final de su vida laboral estaría marcada por la estabilidad. Sin embargo, a sus 57 años se ha encontrado con una propuesta que jamás imaginó: volver a las aulas para iniciar una nueva formación junto a adolescentes. Una situación que le ha llevado a preguntarse si toda la experiencia acumulada sigue teniendo algún valor en el mercado laboral actual.
La historia de este trabajador austriaco ha generado debate después de que el Servicio Público de Empleo (AMS) le propusiera iniciar una formación profesional en el sector agrícola tras quedarse sin trabajo. Johannes, que acumula 42 años cotizados y una larga trayectoria en áreas como las finanzas y las ventas, lleva buscando empleo desde el verano pasado. Ahora se enfrenta a la posibilidad de volver a estudiar cuando está a pocos años de la jubilación.
Según recoge Heute, la alternativa planteada por la administración pasa por cursar dos años de estudios y compartir aula con jóvenes de 16 años para obtener una nueva cualificación. Un camino que, según denuncia el hombre, no le ofrece ninguna garantía real de encontrar trabajo una vez finalizado y que le hace sentir que toda su experiencia profesional ha quedado en segundo plano, pese a haber dedicado más de cuatro décadas al mercado laboral.
“¡Quiero trabajar!”
Johannes ha preguntado si, tras estudiar con adolescentes, tendría una salida asegurada en una granja o en la Cámara de Comercio, pero la respuesta que recibió fue negativa. “Se supone que debo empezar una escuela de agricultura a mi edad”, explica, añadiendo que si decide seguir adelante le han prometido una beca de 150 euros. Su sensación es que el sistema lo empuja fuera del circuito de búsqueda de empleo en lugar de acercarlo a un puesto concreto.
"¿Cómo voy a salir adelante? Esto me está afectando mucho. ¡Quiero trabajar!", asegura el hombre, que está especialmente preocupado por la incertidumbre económica. Según explica, la ayuda asociada a la formación tendría una duración limitada, mientras que el coste de la vida sigue aumentando. Una situación que alimenta sus dudas sobre su futuro laboral y financiero, y que además le obliga a reiniciar su trayectoria profesional cuando ya acumula 42 años cotizados.
A pesar de la decepción y la incertidumbre que atraviesa, Johannes no ha renunciado a encontrar una nueva oportunidad laboral. Sin embargo, reconoce que la situación le ha llevado a cuestionarse el valor de toda una vida de esfuerzo. "Ahora me parece que estos 40 años no han servido para nada", dice Johannes. "Inviertes en el sistema, haces todo bien para jubilarte, y ahora apenas recibo nada", añade. Un sentimiento que refleja la preocupación de muchos trabajadores que, tras décadas de experiencia, siguen encontrando obstáculos para volver al mercado laboral.